Adriana Cáceres y Marcela Campagnoli son actualmente las únicas dos pilarenses en una banca de la Cámara de Diputados de la Nación. Además del domicilio, comparten también el interbloque de Juntos por El Cambio; Cáceres como integrante del Pro y Campagnoli de la Coalición Cívica. Pero esta vez, quedaron una a cada lado de la grieta.
Cáceres, con el pañuelo verde sobre su micrófono, adelantó su voto a favor de la ley de Interrupción Legal del Embarazo que busca media sanción en un debate maratónico y apasionado.
Campagnoli también adornó su banca pero con el pañuelo celeste, símbolo de los militantes antilegalización del aborto, práctica que no dudó en calificar como “un genocidio”.
El discurso de Cáceres fue personal y emotivo. Y rápidamente cosechó elogios en las redes sociales.
“Escuché hablar de los que están ‘a favor de la vida’ -comenzó-. Creo que todas y todos estamos a favor de la vida. De lo que estamos en contra es de la clandestinidad del aborto, que existió siempre y seguirá existiendo.”
“No puedo dejar de ver de ver el aborto legal seguro y gratuito como un avance en los derechos de las mujeres”, apuntó. Y cerró contando su propio camino de “deconstrucción” hacia la “conciencia de género”, narrando incluso su experiencia personal: “Quiero contarle -dijo dirigiéndose al presidente del cuerpo, Sergio Massa, que estoy embarazada, que es un embarazo sumamente deseado, buscado por años, donde con mi marido debimos transitar por momentos difíciles, incluidos abortos naturales”, contó.
“Hoy debo destacar que estamos acompañados por el amor de la familia, los amigos, los compañeros. Eso debe ser el común denominador de los embarazos: que sean queridos, deseados y acompañados. Por eso, señor presidente, la maternidad será deseada o no será”, lanzó, para cerrar con el llamado militante, hora más cercano: “Que sea ley”.




