La declaración de la emergencia alimentaria volvió a quedar en suspenso ayer, luego que el Concejo Deliberante se viera impedido de sesionar por falta de quórum.
Los 12 concejales del oficialismo no se presentaron en el recinto. Allí, otros 12 opositores buscaban sancionar un proyecto para facilitar que el gobierno refuerce la asistencia alimentaria a familias y comedores comunitarios.
Esa situación de empate parece destinada a prolongarse. Es que la sesión ordinaria de hoy, en la que el oficialismo pretende votar su propio proyecto de emergencia alimentaria y otro de emergencia social, también corre peligro de fracasar por falta de quórum.
En este caso, la oposición ya adelantó que no convalidará el debate de proyectos que, según entiende, el gobierno podría usar para la “compra de votos” en el marco de la campaña.
Así se desprende de una serie de programas que prevé la entrega de subsidios, cuya implementación depende del dictado de la emergencia (ver aparte).
“La actitud del Intendente no hace más que seguir confirmando su insensibilidad y su desinterés por un tema que es grave”, sostuvo el presidente del bloque del Frente de Todos, Santiago Laurent.
“El intendente planteó un proyecto que de emergencia alimentaria solo tenía el título porque lo único que proponía eran una serie de artimañas para seguir despilfarrando los recursos municipales”, apuntó.
“Si Ducoté se creía que con una situación de emergencia iba a poder disfrazar sus intenciones de seguir desfondando a nuestro distrito, se equivoca. No vamos a permitir que después de 4 años de gobernar con ajuste y exclusión, ahora quiera jugar con la necesidad de la gente y dejar en Pilar una tierra arrasada”, cerró Laurent.
El vecinalista Gabriel Lagomarsino, autor del proyecto que estaba ayer en discusión, señaló que la iniciativa está acompañada por “informes que dan cuenta de la gravedad de la situación sobre todo sectores vulnerables de niños, niñas y jóvenes”, y calificó como “motivo de dolor esta ausencia (del oficialismo) porque vemos frustrado no solo el proyecto sino la esencia del mandato que nos impuso la sociedad”.
Otro concejal que habló en su banca antes de dar por caída la sesión fue el lavagnista Daniel Liberé. “Quieren hacer una despilfarro de recursos, no quieren dar alimentos a los niños sino tratar de dar vuelta una elección que ya es irreversible”, lanzó.
Efectivo
Por su parte, el presidente del bloque oficialista, Carlos Arena, se manifestó “convencido de que (la emergencia) es un tema muy sensible que requiere el mayor esfuerzo para llegar al mayor consenso”.
De todos modos, ratificó la búsqueda de que se apruebe un proyecto más amplio que la emergencia alimentaria.
“Duplicamos la cantidad de alimentos que distribuye la municipalidad. Pero la emergencia alimentaria está ligada a la emergencia social, porque son otras necesidades las que tienen esas familias, no solo alimentos”, dijo.
Arena se refirió, sin mencionarlos, a cinco programas sociales que, aunque ya creados por decreto, esperan obtener su vía de financiamiento a través de la declaración de la emergencia. Todos permiten la entrega de ayuda directa en forma de subsidios.
Con ese panorama, tanto Laurent como Lagomarsino confirmaron que no darán quórum hoy para permitir que la sesión tenga lugar.
12
Concejales tiene el oficialismo y otros 12 la oposición. Ese empate ya impidió que se realizaran tres sesiones extraordinarias. Hoy podría fracasar la primera ordinaria.
El dato
En la sesión de hoy está previsto declarar personalidades destacadas a deportistas y artistas. Pero los homenajes podrían tener que postergarse.
DETALLES DE LA NEGOCIACIÓN
“Social”, la palabra clave que trabó todo el acuerdo
Los gritos atravesaron las paredes de durlock del salón de comisiones del Concejo Deliberante. Adentro, oficialistas y opositores dinamitaban los precarios puentes que intentaban construir para sancionar un proyecto común que atienda la emergencia alimentaria.
El fósforo que encendió la mecha fue una palabra: “social”, cuya inclusión o no en el texto de la ordenanza hizo la diferencia.
Para el oficialismo, la emergencia tiene que ser social para dar al Ejecutivo herramientas que vayan más allá de la entrega de alimentos. Para la oposición, esa palabra abre la puerta al reparto de dinero en efectivo, que -en medio de la campaña- asocian con la compra de votos. En tanto, gritos, portazos y tres sesiones fallidas, que con la de hoy podrían ser cuatro.
La emergencia social es la clave para que el gobierno pueda poner en marcha cinco programas creados por decreto el 17 de septiembre. Son los de asistencia directa a estudiantes, fomento del trabajo, discapacitados, adulto mayor, y niños escolarizados.
La exsubsecretaria de Desarrollo Social, ahora concejal, Jesica Bortule, dijo en una entrevista radial que los programas “están en proceso de armado para dejar mecanismos que funcionen de manera ágil y transparente”, pero que para eso necesitan “saber qué proyecto de ordenanza se va a votar” en el marco de la emergencia.
Consultada acerca de si se trata de subsidios en efectivo, la funcionaria señaló que “los mecanismos están en discusión, pero los vecinos están necesitando una ayuda económica”.