El oficialismo retomó ayer su práctica de campaña más emblemática, a la que había dejado en segundo plano en los últimos meses: los tiembreos.
Candidatos, dirigentes y militantes -sobre todo juveniles- salieron ayer a recorrer las localidades de Derqui, Pilar centro y Del Viso, “los puntos más grandes del padrón”, según le explicó a El Diario la jefa de campaña de Nicolás Ducoté, Lucía Ravina.
El intendente no participó del timbreo. Desde ayer, en cambio, comenzó a multiplicar las reuniones con vecinos. Ya sin posibilidad de anunciar o inaugurar obras hasta después de las PASO, la próxima semana redoblará su presencia en la calle.
“Elegimos las caminatas, porque el vecino se sorprende para bien de ver a al intente en el barrio”, dijo Ravina. Las recorridas serán siempre acompañadas por algún candidato a concejal, de preferencia vecino de la localidad elegida. Por lo pronto, el timbreo de ayer tuvo como eje el primer reparto de las boletas que habían llegado el viernes al bunker de campaña y que ayer ya se distribuyeron en los stands callejeros y, cuando el vecino las pidió, en mano casa por casa.
Ayer no hubo visitas. Según Ravina, los funcionarios eligieron reforzar, en el timbreo nacional, a los candidatos que buscan ganar territorios adversos, gobernados por el peronismo.



