El destino final de los residuos que se generan en el distrito es un problema cada vez más complejo para el gobierno, que debe mediar entre intereses contrapuestos.
Por un lado, los vecinos que rechazan de forma terminante convivir con un depósito de basura en la cercanía de sus casas; por el otro, los reclamos de limpieza en los barrios, que también crecen. Para colmo, en los últimos días se sumaron nuevos actores a la escena: la Justicia Federal, que clausuró dos basurales municipales, y las empresas de volquetes que, por esa decisión judicial, se quedaron sin lugar donde depositar sus contenidos. Un rompecabezas difícil de armar.
Ayer por la tarde, el predio de La Montonera -en la entrada al Parque Industrial- fue escenario de una manifestación de empresarios de volquetes, que ven peligrar su negocio.
Es que aunque ya no funciona como depósito -pese a que hay voces que aseguran que algunos camiones siguen volcando ahí- el viejo predio aún funcionaba como centro de transferencia. Hasta ahí llegaban los volquetes privados para retirar todos los residuos que no fueran escombros o tierra. Esa basura era depositada en una batea de la recolectora Transur para ser enviada al Ceamse. El resto, los residuos inertes, seguían viaje hasta un nuevo predio en Almirante Irízar, a unos pocos kilómetros.
Pero el viernes, la Justicia Federal clausuró el predio de La Montonera y otro similar en la ex fábrica de Anilinas, en el barrio Pellegrini. Fue a raíz de denuncias por contaminación presentadas por el concejal Gabriel Lagomarsino.
Ayer, los transportistas se encontraron con un dilema: sin tener dónde separar residuos, ya no pudieron llegar hasta Irízar, donde el Municipio anda con pie de plomo ante las denuncias vecinales.
“Nosotros ahora no tenemos donde vaciar los volquetes. Si esto sigue así un día más, nos quedamos sin poder trabajar”, le dijo a El Diario un transportista, que pidió no ser mencionado.
En Pilar hay unas 15 empresas de volquetes. Su trabajo es recoger residuos voluminosos que no son levantados por la empresa recolectora, especialmente desechos de obra.
“Nosotros tenemos habilitación para Pilar. Pero si esto sigue, tendremos que habilitar para otro distrito, con lo que aumenta el tiempo y el costo”, agregó.




