La Asamblea Legislativa tomó ayer juramento al presidente Alberto Fernández y a su vice Cristina Fernández de Kirchner, en una ceremonia en la que Mauricio Macri le traspasó a su sucesor los atributos presidenciales y que culminó con un discurso del mandatario, en el que llamó a la “unidad de toda la Argentina”.
También llamó a terminar con el hambre y convocó a defender los derechos de las mujeres, a la vez que abogó por “un contundente Nunca Más” a “una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno”.
El primero en jurar fue Fernández, quien lo hizo por “Dios, por la Patria y los Santos Evangelios”, mientras que Cristina utilizó la fórmula “Por Dios, la Patria y el pueblo, como siempre, me lo demanden”.
En su discurso de casi una hora, el mensaje del presidente fue aplaudido en una veintena de oportunidades, pero los momentos más salientes fueron cuando hizo alusión a la defensa de los derechos de las mujeres, la soberanía sobre las islas Malvinas y el llamado a eliminar la grieta, que generaron respaldos tanto del oficialismo como de la oposición.
Al concluir el mensaje, Alberto Fernández se emocionó al agradecer a sus padres, al ex Procurador General de la Nación, Esteban Righi y al ex presidente Néstor Kirchner, quien -según recordó- en el 2003 le permitió “participar en la maravillosa aventura de sacar a la Argentina de la postración”.
Entre los presentes se encontraban los gobernadores radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), y los peronistas Gildo Insfrán (Formosa), Jorge Capitanich (Chaco), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Sergio Ziliotto (La Pampa), Sergio Uñac (San Juan), Juan Schiaretti (Córdoba), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Mariano Arcioni (Chubut) y Omar Perotti (Santa Fe), entre otros.
Por la tarde, Fernández tomó juramento a sus ministros en el Museo del Bicentenario, mientras en la Plaza de Mayo se desarrollaba una fiesta popular, con decenas de artistas sobre el escenario.



