Sin prisa y sin ninguna pausa. Pero sobre todo sin filtraciones. Así arma su gabinete el intendente electo, Federico Achával, a 10 días de jurar al frente del Municipio de Pilar, en un acto previsto para el próximo 11 de diciembre.
Con la cuenta regresiva en marcha, cerca del futuro jefe comunal aseguran que los nombres se terminarán de definir esta semana. Pero a diferencia del presidente electo Alberto Fernández, Achával no hará una presentación oficial previa a la asunción. Simplemente abrirá, una a una, las siete llaves que por ahora mantienen las propuestas en reserva.
Mientras tanto, se dejó trascender que la estructura del gobierno dejará de contar, por primera vez en más de una década, con el casillero de la Jefatura de Gabinete.
La decisión, aseguran, tiene que ver con la impronta de Achával, que trata de estar personalmente encima de los grandes temas pero también de los pequeños detalles. Por eso, no quiere intermediaciones que burocraticen su relación directa con cada secretario.
Las negociaciones para ocupar cada casillero tienen varias premisas. Además de la idoneidad, vocación y compromiso que pregonan como requisito, los miembros del futuro gabinete deberán representar también el amplio abanico de la unidad que logró el Frente de Todos en Pilar.




