El candidato a intendente por el Frente de Todos, Federico Achával, visitó ayer la empresa química Grido, en el parque industrial, una de las firmas afectadas por la crisis.
Desde allí, el dirigente opositor fustigó al Gobierno por los índices de pobreza que, según datos del Indec, llegó al 35,4% en el primer semestre.
“Los trabajadores de Grido quieren salir adelante. La producción en la empresa cayó un 70% y la mitad de la planta está sin funcionar”, describió Achával.
“Muchas veces la empresa estuvo cerca de cerrar, pero el compromiso con el trabajo fue más fuerte”, agregó. Y señaló que “para cada uno de estos trabajadores necesitamos recuperar un gobierno que prenda la economía y les devuelva las oportunidades”.
En ese sentido, Achával fustigó las políticas de Cambiemos, a las que responsabilizó de forma directa por la situación. “Hay familias en las que se perdió el ingreso principal del hogar porque la fábrica en la que trabajaba el jefe o jefa de hogar, cerró. Y, en muchos casos, la razón de ese cierre fue la apertura de las importaciones y el aumento de las tarifas. Hoy en Argentina hacer zapatillas o vender alimentos elaborados de calidad no es negocio; por el costo y por la baja cantidad de ventas”, describió.
Y fue más allá: “A esa familia que perdió el trabajo, además, le empezaron a llegar cuentas de luz y gas impagables. Se le sumó el aumento del trasporte, los alimentos y los gastos en general. ¿Qué creían que iba a pasar? ¿Cómo pensaban que se iba a sostener la Argentina sin Pymes que generaran trabajo, sin comercios que pudieran vender?”
A la vez, el candidato señaló que “la realidad que nos deja Cambiemos es cada día más triste. Prometieron pobreza cero y hoy estamos hablando no sólo de que Macri va a dejar el gobierno con 5 millones de pobres nuevos, sino también de que aumentó la indigencia y el hambre”.
“Ese deterioro no es una casualidad, ni mala suerte, sino el resultado de 4 años de políticas económicas de Cambiemos. El cierre de fábricas con su consecuente pérdida de empleo, el aumento de las tarifas, las devaluaciones y los aumentos de los precios, generan esto: pobreza”, manifestó.
“En esta Argentina no hay familia que aguante. No lo dicen solamente los números, lo dicen millones de argentinos. En Pilar también vimos ese deterioro con personas que vivían de changas y que en este tiempo perdieron todo tipo de sostén y se les hizo cuesta arriba al punto de no poder garantizar un plato de comida en la mesa para sus hijos. Otros que tenían un trabajo estable hace años e incluso llegaban a tener obra social o mandar a sus hijos a un parroquial, tuvieron que recortar todos los gastos; incluido el asado de los domingos”, lamentó.



