La licitación para la concesión de las líneas ferroviarias Belgrano Norte y Urquiza por un plazo de 15 años, que el Gobierno nacional lanzó hace tres meses, podría naufragar.
De acuerdo con un informe publicado por el sitio especializado En el subte, el principal problema es legal. Según especifica el medio, el tipo de contrato que impulsa el Gobierno responde a una tipología de concesión integral que incluye la operación, el mantenimiento, gestión de infraestructura, administración de los negocios colaterales, y hasta la provisión de material rodante.
El problema, dice, es que este tipo de concesión no está previsto en el marco legal vigente que, si bien permite a empresas privadas operar servicios ferroviarios, reserva la gestión de la infraestructura exclusivamente al Estado a través de la ADIF. La misma regla aplica para el ferrocarril de cargas. Por esta razón, existe el riesgo de una posible judicialización del proceso, indica el artículo.
En el Belgrano Norte, actualmente, Ferrovías continúa operando los servicios (y seguirá haciéndolo al menos hasta marzo del año que viene, cuando venza su prórroga), es el Estado quien se hace cargo de las obras de elevación de andenes y refacción de estaciones y de colocación de equipos de frenado automático en el material rodante. De aplicarse la concesión que impulsa el Gobierno esas responsabilidades deberían pasar a los privados.
De acuerdo a fuentes citadas por En el subte, “los mismos representantes de las firmas más importantes del sector (tanto nacionales como internacionales) quedaron ‘perplejos’ frente a ‘la forma en que se piensa hacer la licitación’”.
La cuestión legal se suma a la política, debido a las altas chances de cambio de gobierno tras las elecciones del 27 de octubre, y a la crisis económica, que pone en riesgo el ambicioso plan de infraestructura que debería quedar en manos de la empresa que gane la licitación. l
Advierten que podría fracasar la concesión del Belgrano Norte
La licitación tendría contradicciones con el marco legal. En un contexto político y económico volátil, la licitación podría quedar desierta.