Todo está listo para que, en la sesión de hoy, el Concejo Deliberante derogue la ordenanza Nº49/2001, que obliga a las empresas a cablear en forma subterránea, decisión que provocó adhesiones y rechazos desde varios sectores.
Ayer, la Sociedad de Comerciantes de Pilar (SCIPA) emitió un comunicado en el que calificó a la medida como “un retroceso para Pilar” la derogación de una ordenanza que estaba vigente desde 2001.
La cámara afirma que habilitar nuevamente el cableado aéreo “marca un retroceso en los aspectos económicos y embellecimiento de la ciudad del distrito del Pilar”, recordando que se promulgó en abril de 2001 “para fomentar el orden, la limpieza y terminar con el cablerío en las distintas localidades”, lo que permitía “soñar con la posibilidad de poder alzar la mirada y ver un cielo puro y limpio de cables de innumerables prestadores de servicios que hoy oscurecen el día”.
Además de la cuestión de la contaminación visual, para SCIPA la normativa “proveía mayor seguridad, ya que impedía el riesgo de cortes fortuitos, caída de postes (que lamentablemente siguen siendo de madera), y conexiones ilegales, lo que perjudica fundamentalmente al habitante que paga un servicio que, en definitiva, se ve afectado”.




