El paro nacional se sintió fuerte ayer en Pilar donde, sobre todo a la mañana, se vieron calles prácticamente vacías. Ya por la tarde, la actividad comercial y el retome del despacho de combustible en las estaciones de servicio le dieron un poco más de movimiento a la ciudad.
Tal como se esperaba, el acatamiento a la medida de fuerza fue total en el transporte público y no hubo clases en prácticamente ninguna escuela de gestión pública y hubo un altísimo ausentismo entre las privadas.
No hubo bancos, el Municipio tuvo un acatamiento dispar, con el cumplimiento de las guardias mínimas, pero con áreas en la que entre los que decidieron plegarse a la medida de fuerza y los que no pudieron llegar por falta de transporte, quedaron casi vacías.
En el Parque Industrial la situación fue similar y según el rubro, la cantidad de empleado y la falta de transporte, hicieron que no todas las plantas pudieran funcionar normalmente.
El único bloqueo que se dio fue durante la madrugada sobre la calle El Petrel, pero duró pocas horas y no afectó a quienes quisieron ingresar, ya que pudieron hacerlo por las otras dos entradas.
En la ruta 25, a la altura de Villa Rosa, la comunidad boliviana realizó un corte de más de dos horas con pancartas contra los tarifazos, las políticas económicas, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la inflación.
Por su parte, el comercio tuvo actividad y aunque muchos eligieron no levantar las persianas, hubo quienes lo hicieron por la tarde y los que atendieron con la puerta cerrada.
A pesar del miedo y acciones preventivas que tomaron muchos comerciantes, sobre todo en supermercados, las autoridades policiales y municipales confirmaron que no hubo incidentes de ningún tipo en el distrito.
Por otra parte, para quienes debían viajar más allá de los límites del Partido, la Panamericana estuvo liberada durante todo el día y a pesar de los anuncios de corte, en la ruta 197, los manifestantes solo lo hicieron en las colectoras.




