Mientras al menos tres fuentes del gobierno reconocen que la campaña difamatoria lanzada esta semana contra periodistas y concejales opositores partió del seno mismo del Municipio, ayer el secretario de Gobierno local, Carlos Arena, se presentó en la justicia para radicar una denuncia penal, de acuerdo a lo informado por voceros municipales, ante la Unidad Funcional de Instrucción Nº2 de Pilar a cargo de Andrés Quintana y del Juzgado de Garantías Nº 6 de Nicolás Ceballos.
En la misma, el funcionario de Nicolás Ducoté indica que la campaña falsa fue lanzada para “desprestigiar a la actual gestión municipal” y pide que tanto los periodistas difamados a través de una cadena de correos electrónicos y WhatsApp, como así también los concejales signados, sean citados por la justicia a “declaración testimonial”, “para aportar su testimonio y procedencia de sus aseveraciones”.
A cinco días de lanzado el ataque contra los medios, la jugada parece al menos curiosa. Es que justamente el encargado de llevar el tema a la justicia es Arena, el funcionario al que sus pares dentro del Ejecutivo y desde el Concejo Deliberante, señalan como el posible autor de la maniobra difamatoria.
En su presentación, Arena dijo haberse asombrado al enterarse de la cadena con noticias falsas, pide que se investigue quién pudo haber llevado adelante el “ciberataque” y que entiende que “este accionar tiende a desprestigiar a la actual gestión”.
A su vez, a pesar que desde varios funcionarios crecen las sospechas acerca de la responsabilidad de Arena en la maniobra, en su denuncia, este indica que desconoce por qué se lo vincula con el caso. Arena deja asentado su “contundente repudio”, se declara defensor de la libertad de prensa.




