En la mañana de ayer cientos de panaderos comenzaron una protesta frente al Congreso de la Nación en reclamo a los aumentos en las tarifas y las subas “indiscriminadas” en las materias primas, razón por la cual muchos tuvieron que bajar sus persianas. La crisis del sector también se replica en nuestro distrito, donde muchos se ven ante la disyuntiva de decidir si seguir adelante o no.
Jorge Vázquez, propietario de la mítica panadería del centro de Pilar, Ave Fénix, habló con Código Plaza (FM Plaza 92.1 Mhz) y esclareció cuál es la dramática situación que, hoy por hoy, están atravesando tanto él como sus colegas. Preocupado por los sucesivos aumentos tanto en los servicios como en la harina, Vázquez aclaró que, de cualquier modo, no está de acuerdo con el “Panazo” que se llevó a cabo en el centro porteño. A su entender, regalar 5 mil kilos de pan solo puede repercutir “en algún panadero de la zona donde regalan, que no va a poder vender nada”.
Para el dueño de Ave Fénix, hay algo que es claro, los precios que los molineros manejan no distinguen al mercado interno del externo. “La realidad es que cuando ellos no pueden exportar, se mantienen gracias al mercado interno pero cuando tienen la posibilidad de exportar deberían manejarse con dos precios, uno para afuera y otro para el mercado interno, que es el que además siempre que la exportación tiene vaivenes, los salva”, manifestó. Y es que, sí, los tiempos cambiaron. Antes “se consideraba un negoción mezclar harina y agua pero con los aumentos nuestros márgenes de ganancia se achicaron un montón”, agregó.