Desde diciembre último a la fecha, el Departamento Ejecutivo decidió desvincular a los empleados que habían contratado para el funcionamiento del Observatorio de Derechos Humanos, incluso a quien era su directora, Lucía Ransenberg. Mientras que los empleados que ya eran parte del Municipio, fueron reubicados en otras áreas y hoy el Observatorio quedó vacío.
En tanto, en febrero, desde HCD oficialismo y aliados, aprobaron varios cambios sobre el observatorio, entre ellos la elección del titular, de la que ya no participan los organismos vinculados a la temática, sino que lo deciden entre el Legislativo y el Ejecutivo.
En ese sentido, desde el Frente Pilarense, Unidad Ciudadana y del bloque Cultura, Educación y Trabajo, solicitaron un informe del Ejecutivo sobre “el motivo por el cual se procedió a interrumpir la actividad en el observatorio, los motivos del desplazamiento de la dirección del organismo y la situación laboral actual de quienes trabajaban allí”.
“Queremos saber por qué hoy el Observatorio de Derechos Humanos de Pilar no está funcionando por una decisión arbitraria del Ejecutivo”, señaló Santiago Laurent.