El día después de la intensa sesión en la que se aprobó el nuevo código urbano, el intendente Nicolás Ducoté defendió el expediente y disparó contra quienes no lo acompañaron.
Si bien el mandatario aseguró que no avala agresiones, justificó el accionar de su gente, que fue denunciada, señalando que lo que sucedió fue que “quisieron entrar irracionalmente por la fuerza para romper la sesión y no ser derrotados, provocando empujones que derivaron en golpes”.
Apuntó contra el peronista Federico Achával, único concejal al que nombró, su bloque y sus aliados, al que acusó de haber intentado impedir que la sesión se realizara para “no terminar derrotados”.
Además, desmintió la existencia de planillas en los barrios y recolección de firmas, lo que calificó de “operación” de Walter Roldán a quien acusó de ser “cajero del sistema anterior”.
Al mismo tiempo, Ducoté disparó: “No hay negocio inmobiliario detrás del código, ni abandono de los barrios, hay una propuesta para decir que desarrollamos a Pilar de una manera ordenada y transparente, como no se ha hecho en los últimos 30 años” y enfatizó: “Terminemos de una vez con los que vivieron del régimen anterior y que hicieron negocios siendo funcionarios en ese esquema”.
En dialogo exclusivo con el Diario, Ducoté explicó que si bien él había prometido que el código se trataría en abril tras la apertura de sesiones ordinarias, se adelantó porque “necesitamos documentos oficiales para sentarnos con la Provincia y con AySA, no podemos hacerlo sobre borradores” y agregó que “van a venir cambios pedidos por la Provincia y nosotros tendremos que hacer otros, se lo dije a todos los concejales: lo van a votar 5 o 7 veces en el año al código, pero llevemos algún documento no podemos seguir con una normativa de hace 30 años”.




