En medio del debate por el avance de los supermercados de origen chino en el distrito, el gobierno señaló ayer que desde la Cámara de Comercio de Pilar jamás se presentó una denuncia formal para indicar algún tipo de irregularidad.
La semana pasada, el presidente de SCIPA, Santiago Piermarini, había advertido que el Municipio no siempre atiende las observaciones que la cámara suele hacerle sobre este tipo de locales, sobre todo, en el respeto a la distancia de 600 metros que debe haber entre una boca de expendio y otra.
Sin embargo, el titular de la dirección General de Comercio, Alejandro Sampietro, enfatizó: “si bien no es vinculante, nunca tuvimos una oposición de la cámara” y remarcó que todas las habilitaciones fueron dadas con el cumplimiento de todo el protocolo, incluso el del Registro de Oposición.
Si bien en varios casos está a la vista que la norma que rige la distancia obligatoria no se cumple, el funcionario insistió: “solo existe un caso, pero fue habilitado por una excepción del Concejo Deliberante”.
En el mismo sentido y en declaraciones a El Diario Sampietro descartó que haya “beneficios o facilidades” para obtener habilitaciones: “no las hay para los supermercados de origen asiático o nacionales, ni para ningún comercio, todos deben cumplir con los mismos requisitos”, lanzó.





