El gobierno tratará de convertir en ordenanza hoy un proyecto que flexibiliza las normas para la habilitación de grandes superficies comerciales. En los hechos, una luz verde para los súper chinos, que en los últimos años proliferaron en el distrito.
La iniciativa achica la distancia mínima entre supermercados de los actuales 600 metros a 300 y reduce otros requisitos, como la superficie obligatoria destinada a estacionamiento, además de flexibilizar las condiciones para que puedan regularizar los que ya están instalados sin cumplir con las normas.
El proyecto llegará al recinto tras un meteórico paso por la comisión de Legislación del Concejo Deliberante, que lo recibió el martes de manos del Ejecutivo y ese mismo día le dio dictamen favorable para sancionarla.
La situación tomó por sorpresa a las cámaras de comercio, que ya venían ejerciendo serias objeciones a la instalación masiva de nuevos supermercados, a raíz del impacto que tienen en las ya alicaídas ventas minoristas.
La titular de la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (Scipa) Edit Domínguez, señaló que la iniciativa los “tomó por sorpresa” y aclaró que la objeción es a los “supermercados, más allá de si los dueños son o no chinos: no es un tema de nacionalidad, sino de actividad”.
La dirigente recordó que, junto a otras entidades, “pedíamos que se cumpla la normativa vigente”. Y se quejaban además, de que el registro de oposición que establece tanto la ordenanza actual como la propuesta, no sea vinculante.
“Todo el comercio del distrito está muy preocupado.
Nos estamos asesorando legalmente para ver qué tipo de acción podemos tomar”, adelantó.
Primero, buscarán tener contacto formal con los concejales, a quienes les recriminan la celeridad del tratamiento.
“Esto fue un baldazo de agua de agua fría. Sorprende que teniendo tan buena relación, no nos hayan informado de este tema. No para pedir permiso, pero sí para que sepamos lo que se trata como representantes de un sector”, señaló Domínguez.
Scipa analizó ayer la situación en una reunión de comisión directiva y no descartaba participar hoy de la sesión del Concejo Para dar a conocer su posición frente a este tema.
La ordenanza regulará a los establecimientos comerciales minoristas y mayoristas que también realicen ventas al por menor y que tengan superficies de entre 100 y 1.799 metros cuadrados. De los 1.800 metros para arriba, la facultad de habilitación es provincial.
El principal cambio de la norma es el que achica las distancias mínimas. Una ordenanza del año pasado, dictada por el propio gobierno, la había fijado en 600 metros, pero ahora la reduce a la mitad.
Además, ofrece un plazo de un año para la adecuación de los que ya están instalados y no cumplen los requisitos de la ordenanza. Incluso, abre la puerta para que puedan habilitar aún en el caso de que “resulte materialmente imposible cumplir” con lo establecido. En esas circunstancias, se establecerá una compensación cuya materialidad será determinada en la reglamentación.
El Diario buscó consultar a voceros del gobierno sobre los fundamentos de la iniciativa, pero no obtuvo respuesta.




