Aunque la ruidosa interna del peronismo, con sus acusaciones cruzadas, acapara la atención en el armado final del escenario político, ese no es el único espacio que deberá atravesar tormentas antes de definir su futuro electoral.
El oficialista Frente Cambiemos también tiene que resolver sus diferencias internas a la hora de cerrar la lista. Al menos así es en Pilar.
Las negociaciones entre los diferentes actores de la alianza gobernante se suceden hora tras hora. Y dependerán de la maestría de quien use la lapicera –se entiende que será el propio intendente Nicolás Ducoté y no muchos colaboradores- para no dejar demasiados heridos.
La propia cabeza de la lista es el primer gran escollo. Un cierre que Ducoté pensaba definido en paz y con tiempo, cuando ungió a la secretaria de Educación, Marcela Campagnoli, parece hoy más lejano.
Campagnoli fue elegida por Elisa Carrió para integrar la lista de diputados nacionales de Cambiemos. Y si Lilita tiene peso en la provincia, Ducoté deberá optar por un plan B. Y ahí empiezan los problemas.
La secretaria de Servicios Públicos, Analía Leguizamón es impulsada por el concejal Sebastián Neuspiller. Cerca del edil aseguran que "si Nicolás tiene palabra” la candidata de su espacio encabezará la lista.
Desde el lado de Campagnoli empujan fuerte a la directora de Escuelas Municipales Jesica Bortule para que sea candidata. Y aunque seguramente integrará la lista, la posibilidad de que la encabece enciende alarmas internas.
Neuspiller tuvo un amague de ir a internas con Ducoté en el 2015. Y solo bajó la precandidatura a regañadientes a cambio de la primera concejalía cuando no le quedaron más opciones. Desde entonces, reina la pax romana entre los bandos, pero eso no significa que no existan.
Por el lado del radicalismo, en tanto, las presiones también arrecian. Los correligionarios ven una chance de ampliar su representación y no se perdonarían desperdiciarla.
El piso de sus pretensiones es mantener la ubicación del 2015: el tercer y octavo lugar en la lista de concejales y el segundo consejero escolar. De ahí, aspiran a crecer.
Además, anticipan que habrá vacantes en el Ejecutivo por la postulación de funcionarios de primera línea. Y quieren ocuparlas con boinas blancas.
Las reuniones con concejales Claudia Zakhem y Juan Manuel Quintana por ahora no arrojaron definiciones. Incluso, todavía deben acordar hacia adentro los nombres de los posibles candidatos, una tarea en la que tampoco hay unanimidad.
Pero además de los socios principales, en Pilar hay otros espacios por cubrir. Uno es el del Encuentro Pilarense, que llevó en 2015 a Gabriel Lagomarsino a una banca en el Concejo y de ahí al Ejecutivo, donde hoy es subsecretario de Participación.
El partido, que recién obtuvo el reconocimiento formal, no entró a la alianza Cambiemos. Igual, Lagomarsino cree que podrá meter candidatos en la lista. Aunque desde el gobierno crecen las presiones para que se presente por su cuenta, ayudando a diluir el espacio vecinalista. Esa opción tampoco está descartada.
Por delante quedan solo 8 días de negociaciones e ingeniería para definir la lista.
El dato
El presidente del HCD, Gustavo Trindade, tiene un puesto asegurado en la lista de Cambiemos. Aún no se definió qué lugar ocupará, un tema que es objeto de fuertes negociaciones.
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alianzas se inscribieron en la provincia de Buenos Aires, al vencer ayer por la mañana el plazo legal.