Luego de que la oposición objetara que, en la nueva ordenanza tarifaria 2018 se planteara el hecho de que la Comuna les cobrara a los vecinos por haber construido o reparado sus veredas, desde el Municipio salieron a aclarar que no existe decisión política en tal sentido, aunque sí correrá para los grandes desarrollos inmobiliarios.
“La buena noticias es que la oposición empieza a ver y reconocer que hay una inversión enorme en veredas”, expresó a El Diario el jefe de gabinete, Juan Pablo Martignone, recordando que este año se “construyeron unas 500 cuadras, es decir, 50 kilómetros de veredas”.
Para el funcionario “son obras centrales para Pilar, que tiene tres cuartas partes de su territorio sin asfalto y sin veredas. Es fundamental para que los chicos caminen por la vereda como Dios manda, por cuestiones de seguridad vial y de salud”. Y agregó con ironía: “La novedad es que ahora están leyendo lo que no habían leído, está bueno que empiecen a leer”.
No obstante, si bien el tributo por construcción de cercos y veredas está presente en las tarifarias desde hace varios años, estas fijaban una cifra específica por metro cuadrado. En cambio, el texto actual no habla de montos fijos, e incluso el valor podría ser de un 50% más de lo que cueste el arreglo.
Sin embargo, a pesar de que el Municipio tiene la potestad de hacerlo, Martignone reconoció que “no sólo es impopular sino que no corresponde para una mayoría enorme de la población de Pilar. Un porcentaje enorme de la población no tiene posibilidades de financiarse la vereda y el Estado tiene que ir a cubrir esa necesidad”.



