Aunque, de acuerdo al cronograma electoral, las listas de candidatos para las legislativas de octubre recién estarán definidas en junio, el año político ya está en marcha con los faros enfocados en las urnas.
Los diferentes actores políticos comienzan a desplegar sus estrategias, aún teñidas por cierto letargo estival, y hasta ensayan una tímida danza de nombres.
Desde el oficialismo, el propio intendente Nicolás Ducoté anticipó que, por lo menos en la primera mitad del año, la estrategia política debe ir atada a la gestión. Con la sensación, puertas adentro, de que el primer año dejó deudas con la sociedad, Ducoté apuesta a generar hechos tangibles para mostrar a sus eventuales candidatos.
Para eso, necesita como el agua el fondeo que la Nación viene prometiendo desde hace meses para la realización de obras públicas. Algunas, incluso, se anunciaron hasta tres veces el año pasado, aunque las máquinas aún no tienen fecha para salir a la calle.
Mientras tanto, el gobierno busca aceitar la nueva estrategia de resolución de reclamos vecinales, con más herramientas en las delegaciones.
A medida que las obras comiencen y que, con cierta premura, se den los primeros cortes de cinta, también aparecerán las figuras de los candidatos.
La secretaria de Servicios Públicos, Analía Leguizamón, es uno de los números puestos de la lista. Referenciada en el vicejefe de Gobierno Porteño, Diego Santilli, es la carta local de Sebastián Neuspiller.
Otro nombre que el propio Ducoté alienta es el de la secretaria de Educación, Marcela Campagnoli. En este caso, su decisión depende más del rol que tome Elisa Carrió en las elecciones.
Por lo demás, se espera aún la propuesta de los nombres que hará la UCR, el principal socio del Pro en cambiemos que, sin embargo, no ha tenido hasta ahora una gran representación política en Cambiemos.
Desde la oposición, el Frente Renovador no le pone fecha al inicio de la campaña: "Ya estamos en la calle, hablando con los vecinos”, dice el senador, Jorge D’Onofrio, excandidato a la intendencia en el 2015.
A la vez, auguró que la campaña de este año para el massismo estará guiada por los temas de agenda. "Algunos se impusieron durante el año pasado y quedan otros por instalar”, sostuvo. Por eso, augura un clima más nacional, por encima de lo que pase en los distritos.
En ese sentido, como miembro de la mesa provincial del FR, D’Onofrio vaticina que en la mayoría de los distritos no se ve escenario de internas para el año que viene, Pilar incluido. Pero por las dudas, aclaró que donde las haya, Massa inclinará la balanza hacia quienes lideraron el Frente en el 2015 y se proyectan de cara al 2019. En Pilar, ese hombre es él mismo.
En el peronismo, el escenario es todavía más complejo, atado a la decisión de la expresidenta Cristina Fernández de volver o no al ruedo electoral.
Y a pesar de los gestos de unidad a nivel nacional, en Pilar las fisuras no se sellan tan fácil. Como muestra, un botón: la fractura del Colectivo militante cuando el Movimiento Evita dio un portazo, molesto con la designación temprana de candidatos.
El escenario que se vaya dibujando desembocará en la primera prueba electoral del macrismo gobernante. Y será el aperitivo del 2019.
El dato
Aunque el cronograma electoral aún no se estableció con fechas ciertas, a mediados de junio vencerá el plazo para la presentación de las listas de candidatos.
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concejales se elegirán en Pilar para renovar la mitad de las bancas del HCD.