Los docentes bonaerenses nucleados en el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (Suteba) realizaron ayer un paro en medio de acusaciones entre los sindicalistas y el gobierno provincial que pidió a los maestros que “no se dejen usar” y ratificó que descontará el día a los que adhirieron a la medida de fuerza.
“Los maestros de nuestra Provincia hacen un enorme esfuerzo y tienen reclamos legítimos, pero les pido que no se dejen usar. Este paro no es por una mejor escuela pública, es por dos leyes (la de emergencia administrativa y la de emergencia ocupacional) que no tienen nada que ver con su estabilidad laboral, no afectan su día a día de trabajo”, sostuvo la gobernadora María Eugenia Vidal.
“Conozco las dificultades que atraviesan, pero éste es un paro político. No se dejen utilizar por dirigentes gremiales que hacen política con la educación y nuestros chicos”, añadió.
Precisó que los docentes en la Provincia de Buenos Aires “tienen estabilidad laboral y no están afectados por ninguna de las leyes que son invocadas para el paro”.
La medida de fuerza de ayer fue convocada por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) seccional Provincia de Buenos Aires en contra del “ajuste y las leyes de flexibilización laboral”, organización a la que está nucleado Suteba.
La medida, a la que adhirieron los docentes y se sumaron los porteros, cocineros y personal de limpieza escolar nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), tuvo un acatamiento del orden del 90 por ciento en Pilar, según los gremios, mientras que desde el gobierno prefirieron no hacer estimaciones sobre la adhesión.
Tras las declaraciones de Vidal, el titular del Suteba, Roberto Baradel, aseguró que “esperaba otra actitud” del gobierno bonaerense, que debe “resolver la emergencia y la urgencia y destinar más dinero a las escuelas” para solucionar problemas salariales, de infraestructura y alimentarios.
Baradel añadió que “aumentó la cantidad de chicos que asiste a los comedores, se incrementó la necesidad de ir a comer a las escuelas y no se está dando respuesta al pedido de incremento de cupos”.
“Se aumentó el valor del cupo, de 6 pesos a 12 pesos, pero recortaron los cupos”, detalló y agregó que hoy en los comedores “dan harina, no mejoraron la dieta, han cortado el pan y la leche por el tema del incremento de precios y estas son cosas de las que debe ocuparse la gobernadora y el director de Educación (Alejandro Finocchiaro)”.