La situación de inseguridad que vive nuestro distrito es preocupante. Instituciones, escuelas, clubes, museos, comercios y empresas vienen sufriendo robos reiterados. Vecinos de todas las localidades y sin distinción de clase social, son víctimas de delitos, secuestros y violaciones, diariamente.
Frente a la falta de respuestas por parte del Ejecutivo municipal, es que hace unos meses venimos sosteniendo que no hay un plan de seguridad integral. Es por eso que en septiembre presentamos un pedido de informes para que la secretaría correspondiente explique cuál es la situación actual y futura de las fuerzas de policía y qué medidas se piensan implementar.
En este marco, la Secretaría de Seguridad presentó un informe que, lejos de aclarar el panorama, demuestra y confirma la ausencia total de un plan integral para abordar la problemática.
Vemos con preocupación que el presupuesto municipal no prevé un aumento respecto de este año y que, además, no hay una planificación acorde a las características particulares de nuestro distrito. Por el contrario, la propuesta es adaptarse al plan de la Provincia de Buenos Aires, sin tener en cuenta las necesidades específicas de Pilar.
El informe presentado por la Secretaría carece de sustento y seriedad. Si bien se enumera una serie de recursos tecnológicos que es necesario incorporar y se sostiene que en Pilar se ha ido avanzando en esa dirección, a un año de gestión no se ha incorporado ni una sola cámara de seguridad. Sumar las cámaras de barrios cerrados al circuito público, no implica ni mayor inversión ni mayor rango de cobertura. Por otro lado, tampoco se explica cómo funcionan y cuáles serían los procesos y tiempos de adquisición e implementación de muchas otras herramientas tecnológicas que se mencionan.
Además de la falta de planificación, nos preocupa la orientación general de las políticas de seguridad, pensadas para unos pocos, lejos de la realidad y de la gente. Tal es el caso de las "aplicaciones instalables en Smartphones que oficiarán de botones antipánico georeferenciados”. Cabe preguntarse cuántos ciudadanos cuentan con este tipo de teléfonos, si tendrán la señal telefónica suficiente para que el sistema funcione, y si los patrulleros estacionados en los puentes del corredor de Panamericana lograrán llegar a tiempo (sobre todo, teniendo en cuenta que 47 de 88 móviles están rotos y que a eso se suma el estado de las calles).
El miedo es la peor desgracia que puede tocarle atravesar a una sociedad. El miedo separa, aísla, genera desconfianza. En Pilar, no queremos vivir con miedo. Necesitamos un verdadero plan de seguridad, pensado y estudiado de acuerdo a las características específicas de nuestro distrito. Necesitamos un Estado que acompañe y apoye los clubes de barrio, los centros culturales, las sociedades de fomento, los jardines y escuelas; para que el miedo no nos gane.
*Concejal Frente Pilarense.