Hace 39 años Pilar fue escenario de uno de los hechos más horrorosos cometidos en la última dictadura militar, conocido como la “Masacre de Fátima”, en el que fueron asesinadas 30 personas detenidas ilegalmente. Al cumplirse ayer un nuevo aniversario del nefasto acontecimiento, artistas y organizaciones sociales de Pilar lo recordaron con una serie de actividades y un mismo objetivo: mantener viva la memoria.
En esta ocasión, al acto tradicional que cada año se realiza en Fátima con el respaldo de la Escuela Media 9 de dicha localidad, se le sumó un nuevo epicentro. Fue la esquina de Seguí y colectora, a metros del cementerio privado Memorial, el lugar donde tuvo lugar el primero de los homenajes.
La elección no fue casual, es en ese sitio donde se encuentran enterrados los restos de los dictadores Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Agosti y quien fuera ministro de economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz.
Unas 40 personas, entre artistas plásticos, músicos, muralistas, autores locales, referentes de Derechos Humanos, docentes de colegios de la zona y agrupaciones políticas, fueron de la partida. En esta ocasión, el símbolo elegido para recordar a las víctimas fueron las flores. Se plantaron 30 en total, una por cada una de ellas.
Pala en mano, los distintos participantes fueron los encargados de colocar las plantas en la ochava y de colgar, en 22 de ellas, un cartel con el nombre de una de las personas asesinadas. Las ocho restantes quedaron vacantes, recordando a las víctimas que aún no fueron identificadas.
Memoria
La manifestación incluyó una intervención sobre el cartel que indica el nombre del cementerio. “Pintamos la letra L para que en vez de Memorial quede Memoria”, explicó el escritor derquino e impulsor de la movida, Víctor Koprivsek.
También hubo espacio para la música de Flavio Leguizamón, mientras que la escritora Graciela Labale y Omar Zárate, leyeron poemas. El artista plástico Javier del Valle Barroso, la muralista Clara Della Giovanna y el propio Koprivsek fueron los encargados de tomar la palabra.
El cierre estuvo a cargo de Iris Pereyra, mamá del “Negrito” Floreal Avellaneda, que con 14 años fue torturado y asesinado en la última dictadura. Fue secuestrado en su domicilio por militares que buscaban a su padre, reconocido sindicalista y referente del Partido Comunista.
La Masacre de Fátima tuvo lugar en la madrugada del 20 de agosto de 1976, cuando 30 personas detenidas ilegalmente en un centro clandestino fueron trasladadas por vehículos del Ejército hasta la localidad de Fátima, Km. 62 de la ruta 8. Se estima que primero habrían sido fusilados y aquí dinamitaron sus cuerpos.
El dato
Se plantaron 30 flores en homenaje a las víctimas de la Masacre de Fátima en la ochava del cementerio donde están enterrados Videla, Masera, Agosti y Martínez de Hoz.
“Pintamos la letra L para que en vez de Memorial quede Memoria”.
VÍCTOR KOPRIVSEK.