El ambiente político local se sacudió en la mañana de ayer con la oficialización de un rumor que daba vueltas hace varios días: la salida del Ejecutivo municipal de cuatro funcionarios que en el mismo momento oficializaron su pertenencia al espacio liderado por José Molina. Justamente el sector que competirá en las PASO contra la figura del intendente Humberto Zúccaro.
Los funcionarios que decidieron cambiar de color político son la secretaria de Política Institucional, Graciela Odato, su hermano Luis, el director de Defensa Civil Rubén Romero, y el delegado comunal en Los Cachorros, Claudio Sánchez.
“No nos sentimos parte de este proyecto” deslizó Odato, quien además desestimó las denuncias de traición que no tardaron en llegar desde el zuccarismo: “los traidores los tienen adentro”. A su turno, Romero, el más virulento entre los oradores, se mostró disconforme en la manera en que se tomaron decisiones partidarias y además denunció fallas en la gestión. “Hace un año que no tengo soluciones y nadie me pregunta nada”, disparó.
Las reacciones desde el Municipio no se hicieron esperar y quien llevó la voz cantante fue el jefe de Gabinete Federico Achával. En diálogo con Código Plaza (FM Plaza), el funcionario comentó que “hubo una decisión del intendente Zúccaro, que hace tiempo dice que algunos funcionarios están con un pie en cada lado. Se inició la depuración de los que, confundidos políticamente, no cumplen con sus funciones”.
Según informaron desde el Municipio, los funcionarios que se fueron del gobierno presentaron renuncia aunque con reserva de sueldos. Es decir, solicitaron seguir cobrando los haberes por los cargos que ocuparon durante más de una década. El escalafón municipal considera como empleados municipales hasta el puesto de subdirector. De allí para arriba, se los considera funcionarios a disposición del Ejecutivo. Los renunciantes pretenden seguir cobrando el tope de escalafón que tienen como municipales, entre 10.000 y 12.000 pesos mensuales, a pesar de haber presentado la renuncia.
La salida
Graciela Odato fue, junto a Molina y el actual presidente del HCD, Osvaldo Pugliese, los que completaron allá por 2003 la mesa chica del incipiente zuccarismo, que terminó por desbancar a Sergio Bivort de la intendencia. Pero hoy la historia es distinta.
“Le presentamos la renuncia en persona al intendente y hemos renunciado a los cargos políticos. Zuccaro nos aceptó la renuncia y se comprometió a no tocar a los trabajadores que nos van a acompañar”, informó Odato, quien destacó que “casi 30 agentes municipales también blanquearon su pertenencia al molinismo”.
“¿Cuáles son los motivos? No nos sentimos parte de este proyecto, menos a partir del retorno al Frente para la Victoria ya que creemos que el único referente del sciolismo es Molina”, amplió la exfuncionaria, quien confió que tomó la decisión “después de una reunión con la agrupación Nueva Generación y la familia”.
El que fue un poco más allá con la argumentación de su portazo fue Romero, quien dijo tener razones partidarias y de gestión. Entre las primeras, aseguró que el zuccarismo “no respeta a los militantes” porque “son 12 personas que manejan todo y nosotros somos cuatro de copas”.
Con respecto a la gestión, de la que fue parte durante 11 años, criticó la falta de respuestas y comunicación interna. “Hicimos denuncias pero nunca nos llamaron para preguntarnos nada y hace un año que no tengo soluciones. Tardamos casi 10 años para tener un centro de evacuados pero nos lo sacaron y se lo dieron a la UMGE, a la señora Carmen Zúccaro”, apuntó
El anuncio del paso al costado de los funcionarios hacia la corriente que encabeza el titular del Organismo de Seguridad Vial provincial, se hizo en la Unidad Básica ubicada en la calle 11 de Septiembre y fue encabezada por el propio Molina.
“Hay varios que nos tildan de traidores pero nosotros no traicionamos porque le presentamos la renuncia al intendente en persona. Los traidores le quedaron adentro y quiero que algún día me lo reconozca. Nos jugamos, creyendo en otro proyecto, como lo hicimos en 2003”, tiró Odato. Y aseguró que “hay muchos militantes que están con nosotros pero no se animan a dar el salto por el tema económico”.
En ese sentido, Molina, a quien se lo notó muy emocionado, le pidió a esos trabajadores “que no tengan miedo y que no renuncien, que den la pelea de adentro”. En el contacto con FM Plaza, el precandidato aseguró que “este ciclo se ha agotado” y lo parangonó con “el final del gobierno de Bivort.”
Rápida respuesta
Desde el Municipio exhibieron otra postura y a través de FM Plaza, Achával dejó entrever que las renuncias se debieron a pedidos de Zúccaro. “Se inició la depuración de los que, confundidos políticamente, no cumplen con sus funciones”.
Y puntualmente sobre la renuncia de Graciela Odato señaló que “el intendente tomó una decisión porque era una situación que no daba para más”. Y enfatizó: “Con las renuncias ganamos en tranquilidad, en capacidad política para trabajar y en tener en claro quiénes están de un lado y quiénes del otro”.