El intendente Humberto Zúccaro se reunió ayer por la tarde con el diputado provincial Martín Cosentino, enviado por el gobierno de la Provincia con un objetivo claro: detener la violencia en la interna del Frente para la Victoria entre zuccaristas y molinistas.
El encuentro se produjo poco después de las 17 en el despacho del jefe comunal. Fue breve y puntual: “Hay que evitar que estas cosas se repitan”, resumió Zúccaro.
En diálogo con El Diario, el jefe comunal evaluó que los hechos de los últimos días, en los que hubo cruces, golpes y hasta un herido de bala en las filas del molinismo, “nos perjudican a todos, pero más a (Daniel) Scioli”.
Es que ambos dirigentes responden a la candidatura presidencial del gobernador bonaerense, y deberán dirimir en las internas del 9 de agosto cuál es la lista que lo representará en Pilar para las generales.
“Esta es una disputa en la que después del 9 de agosto tenemos que pensar cómo ganamos en Pilar en octubre frente al crecimiento del macrismo”, advirtió Zúccaro, que ve en el enfrentamiento interno la oportunidad para que, como lo advirtió José Hernández, los devoren los de afuera.
La llegada de Cosentino se produjo ayer, luego que Zúccaro se comunicara el jueves con el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, para ponerlo al tanto de la situación local.
Horas antes, un militante de José Molina había sido baleado desde una moto mientras pegaba afiches en Derqui.
A partir de ahora, la idea es que el mediador coordine acciones con los jefes de campaña de Zúccaro y Molina para tratar de fijar un mínimo código de convivencia que a ambos obliguen a respetar. Por el momento, sin embargo, no se prevé un encuentro entre los dirigentes.


