El aumento de la población de Pilar, uno de los distritos de la Argentina con mayor aumento demográfico desde hace más de dos décadas, tiene también su capítulo electoral.
Elección tras elección, el padrón de ciudadanos habilitados para votar se incrementa, lo que impacta de diversas maneras, desde el foco de las campañas en las localidades según su peso relativo hasta el desafío de la logística que deben a afrontar los partidos para el día del comicio.
Aunque los padrones recién se conocerán oficialmente el 10 de julio, El Diario accedió a los números locales que prepara la Junta Electoral y que, aunque aún pueden sufrir algunas modificaciones, dan una muestra del escenario que tendrán las PASO y las generales en el distrito.
El padrón para estas elecciones será alrededor de un 15% más grande que en las últimas elecciones, las legislativas de 2013. Se espera que unas 220 mil personas estén habilitadas para votar, contra las poco más de 190 mil inscriptas hace dos años.
Para que puedan emitir su voto, se habilitarán unas 738 mesas, distribuidas en 75 escuelas. El número de urnas marca un aumento del 30% respecto a las 550 del 2013, lo que tendría por objeto reducir el tiempo de espera de los votantes.
Para eso, se afectará a nuevas escuelas al proceso electoral y se ampliará el número de urnas en establecimientos que ya fueron centros de votación en elecciones anteriores.



