Con un escenario novedoso, atado a los signos de los tiempos que corren, las organizaciones sindicales siguen teniendo un rol protagónico tanto en el mundo de las relaciones laborales como en el terreno político.
La situación de la gráfica World Color, en proceso de cierre con el consecuente despido de sus 284 trabajadores, vuelve a poner bajo la lupa los diferentes paradigmas sindicales que conviven –y confrontan- en la actualidad.
La comisión interna de la multinacional tiene vínculos con partidos de izquierda que fueron acrecentando en los últimos años su presencia en las fábricas.
Como ya ocurrió en casos anteriores, menos cruentos que el actual en su número de “bajas laborales”, desde otros sectores sindicales más tradicionales apuntan a la propia lógica gremial como responsable de la decisión empresaria de cerrar la producción. Una idea que atraviesa también a los despachos de funcionarios municipales y provinciales.
Es una nueva forma de escenificación de la vieja dicotomía entre burocracia sindical vs. organizaciones combativas. Los primeros, más acostumbrados a golpear y negociar; los segundos más cómodos en la lógica del conflicto permanente.
Esa pulseada subyace también en la campaña electoral, en la que los gremios vuelven a tener un rol protagónico. Es que la doctrina del peronismo considera a las organizaciones sindicales como la columna vertebral del movimiento político. E incluso en estos tiempos de límites partidarios más bien indefinidos, las sigue teniendo como un bastión de organización concreta pero también de acumulación simbólica.
El trabajo de los dirigentes peronistas tradicionales, aún desde espacios políticos diferentes, no descuida la pata sindical. No en vano el mayor acto de la campaña local del sciolista José Molina fue organizado por la UOCRA, en Derqui.
Desde el zuccarismo, dentro del massista Frente Renovador, también trabajan para ampliar la base del apoyo sindical. Incluso, esta semana, en una reunión que el intendente mantuvo con dirigentes gremiales en la sede de los Químicos, se volvió a hablar de reflotar la Dirección Gremial en el Municipio, un espacio controlado por los sindicatos en el Ejecutivo local.
En esa reunión, sin embargo, uno de los temas excluyentes fue la preocupación de las organizaciones peronistas por el crecimiento de los movimientos combativos dentro del Parque Industrial en un escenario de conflictividad que consideran creciente. Y que ninguno de los sectores quiere en un año electoral.



