El duro debate que se desarrolló ayer por la rendición de cuentas municipal tuvo como telón de fondo un escenario político agitado, cambiante y todavía indefinido pese a lo avanzado del año electoral.
Por caso, el propio recinto del Concejo Deliberante mostró ayer una nueva escenografía armada, a partir de los últimos movimientos.
La salida de Marcela González y Fabio Gómez del bloque oficialista para armar cada uno su bancada unipersonal, los ubicó ayer decididamente en la vereda de enfrente y volvió a tenerlos como opositores duros, un rol que ya tenían el año pasado, aún dentro del bloque oficialista.
El otro que cruzó de vereda fue Gustavo Trindade, que se había acercado al oficialismo cuando ambos recalaron en el barco massista. Ahora, sin embargo, el cantor busca una cuña en el Pro de la mano del sanisidrense Gustavo Posse.
Ayer, ubicó su banca lejos del bloque Z, pero no llegó a votar en contra de la rendición como el resto de los opositores. A mitad de camino, optó por abstenerse.
Además, Trindade fungió de defensor del gobierno tras una velada amenaza de denuncia que lanzó el kirchnerista Sebastián Pérez.
El kirchnerista, contó una extraña anécdota que se había producido la semana pasada, durante la reunión de los ediles con el Ejecutivo. “Cuando le preguntamos por el pago a los proveedores, no nos quedaban claras algunas cosas, y la secretaria de Hacienda cometió un acto fallido. Me dijeron que vaya a la Justicia, pero no puedo ir porque no tengo elementos de prueba ya que no me dejaron ver nada”, disparó Pérez, sin más detalles.
Fue Trindade el único que retomó el tema para cuestionar a Pérez. “Hay que ser muy prudente, no dejar cuestiones flotando como amenaza. Si no, hay que ir a la Justicia, porque como funcionarios, ante la presunción de delito, estamos obligados a denunciar”, dijo.
Pero fueron los cruces entre kirchneristas y massistas los que acapararon el recinto. Es que mientras los representantes del gobierno señalaban los problemas económicos de Nación y Provincia como responsables de la mala performance local, del otro lado defendían posiciones.
El que saldó ese capítulo de la discusión fue el kirchnerista Santiago Laurent que, montado en los rumores que vuelven a poblar los pasillos, les espetó a sus pares zuccaristas: “Tengan cuidado con las críticas, porque quizá en unos meses los obliguen a estar de este lado”.



