La cumbre de Pilar ya comenzó a definir el nuevo escenario del massismo bonaerense. Con la sangría de intendentes frenada a fuerza a de acuerdos, será el nuevo “Comando Provincia de Buenos Aires Massa Presidente” el que comenzará a definir la estrategia electoral.
En el nuevo grupo estarán el diputado Facundo Moyano, el intendente de Olavarría, José Eseverri; el de San Martín, Gabriel Katopodis; el senador provincial Patricio Hogan y el economista Aldo Pignanelli.
Ese grupo, nacido en la tumultuosa sobremesa del restaurante Fetuccine, en la madrugada del martes para el miércoles, tendrá entre sus tareas definir la junta electoral del partido y definir los principales lineamientos políticos de la campaña de Massa y los candidatos a legisladores.
La mesa estará compuesta por ocho miembros de la 1ª sección electoral, dos de la 3ª y cinco miembros por cada una de las restantes secciones seis secciones.
A la vez, tendrá poder de decisión en el armado de las listas de legisladores bonaerenses, mientras que será “potestad exclusiva” del propio Massa la nómina para diputados nacionales.
Con ese gesto, Massa obtuvo la exhibición de lealtad que esperaba de parte de los jefes comunales, especialmente del anfitrión Humberto Zúccaro, quien al igual que Luis Acuña (Hurlingham) aseguraron su permanencia en el FR y desmintieron cualquier posibilidad de irse al Pro.
“Massa pidió ordenar al espacio, cuidarse entre todos y volver a la calle y al contacto con la gente. Además, repitió que la idea es ir en Provincia con dos o tres fórmulas para gobernador”, agregaron.
La situación parecía comenzar a distenderse con el intendente Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), ya que en diálogo con la agencia de noticias Télam su hermano, el senador provincial Roque Cariglino, rechazó cualquier versión de un acercamiento con el macrismo.
“No nos fuimos del massismo y aunque algunos nos llaman, no hay puentes de diálogo con el Pro. No nos vamos porque somos peronistas. Ahora estamos hablando y analizando la situación, por ahora competimos (en las PASO), pero Jesús ya se encontrará con Massa y verá qué hace”, dijo Roque Cariglino.
Pero lo que Massa intentó estabilizar de cara al congreso partidario del sábado próximo tuvo su correlato en el fastidio de otros precandidatos, como Mónica López, Felipe Solá y Darío Giustozzi (aunque este último se cuida de hacer declaraciones públicas), quienes -por ahora- ya dejaron trascender que no irán a la cumbre partidaria.
Vía Twitter, el ex gobernador expuso su enojo y luego se recluyó entre su equipo de colaboradores rechazando hacer declaraciones hasta nuevo aviso: “Alberto Fernández me presionó dos veces para que no volviera a ser gobernador. En 2006, por orden de Kirchner, y ahora, de Darío Giustozzi”.
Por su parte, López advirtió que: “si yo me corro y me bajo, me voy con todo lo que puse” y recordó que junto a su esposo, el dirigente petrolero y diputado nacional Alberto Roberti , aportaron “135 compañeros que van a defender la bandera de Massa presidente, 38.000 fiscales en la Provincia de Buenos Aires para defender esos votos, candidatos a intendentes, como Carlos Arroyo en Mar del Plata, y compañeros en todas las secciones electorales”.
El dato
La agencia de noticias Télam dinfundió que Darío Giustozzi tiene previsto no participar del congreso de mañana del massismo.
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Actos suspendió Felipe Solá. Estaban previstos para los próximos días. Se da en el medio de las versiones sobre que le pedirían bajar su precandidatura.
