Duele como una derrota. Monterrey no pudo con Sportivo Escobar y ahora el título de la Liga Escobarense se le presenta como una utopía. Empataron 2-2 por la 23ª fecha del Torneo 2015 y, de repente, la cotización del Vinotinto como aspirante a la corona cayó en picada.
El conjunto de Guillermo Castro sufrió un golpe inesperado y la igualdad prácticamente lo marginó de la pelea por la corona. Quedó a 6 puntos de la vanguardia y restan 2 fechas. También cedió terreno en la lucha por el segundo puesto y la clasificación directa al Torneo Federal C de 2017, ya que Deportivo Villa Rosa ganó y lo alcanzó con 47 puntos.
Monterrey había hecho méritos para ilusionarse con su primer título liguero, sobre todo a partir de la segunda mitad del campeonato. Encaró la recta final envalentonado por el empate ante el puntero, Sportivo Pilar, y por el triunfo sobre Presidente Derqui. Pero Escobar lo incomodó en el complemento y empató el partido con un penal de Leonel Martens.
Pese al impacto anímico, Monte todavía guarda una mínima esperanza, pero se agotarán con un triunfo de Presidente Derqui sobre San Lorenzo de San Miguel (ya descendido) o un empate del líder ante Don Torcuato.
Pesó la obligación
Monterrey se sabía obligado a ganar porque el líder ya había sumado los tres puntos de su partido con Deportivo San Alejo (equipo suspendido por el Tribunal). Aún jugando fuera de su cancha y sin su gente, Monte asumió la responsabilidad y dominó el desarrollo sin sobresaltos durante gran parte del primer tiempo.
Plantó un equipo compacto y con una presión alta, factor que terminó forzando el error del arquero visitante en el 1-0. A los 16’, un pase de Zabala quedó corto y Piccirilli aprovechó el regalo. Interceptó en el área y definió cruzado.
La ventaja potenció al local. Diego Zubelzú fue punzante por izquierda y por su sector se construyeron los avances más profundos del Vinotinto.
A los 20’, Piccirilli fusiló a Zabala desde el vértice del área chica, pero el arquero redimió el error anterior con una soberbia tapada.
La intensidad y precisión del Bordó mermaron hacia el final de la primera parte. Escobar leyó el panorama y niveló el desarrollo en el complemento. Itabel falló la primera chance, a los 6’, pero acertó la segunda, a los 14’.
Monterrey reaccionó tras el 1-1 y llegó al 2-1 por el sector izquierdo: centro de Zubelzú y definición de Piccirilli.
El juego se fue trabando y salió a flote la experiencia de Sebastián Cobelli. El exdelantero de Huracán y Newell’s, entre otros, bajó una pelota en el área y el árbitro cobró falta de Cristian Velazco.
La urgencia desconcertó a Monterrey. Eduardo Medina estrelló un tiro en el travesaño, pero luego el elenco derquino se repitió en pelotazos frontales y llegó desdibujado al silbatazo final.