Aparecieron hace más de una década y, a fuerza de empuje y participación popular, lograron hacer trabajar a las autoridades en uno de los temas que más preocupa a los ciudadanos. En la actualidad, los Foros de Seguridad oscilan entre seguir en actividad y luchar por no desaparecer.
A la baja participación de la sociedad y el desgaste natural de los vecinos que están desde un principio, se le ha sumado la indiferencia del Estado, en especial a partir de la llegada de Alejandro Granados al Ministerio de Seguridad bonaerense.
“La actividad se ha diluido”, reconoció Norberto Oliva, del Foro de Pilar, agregando que “a nivel Ministerio, ya desde la gestión anterior no hay relación. Con León Arslanián era un trabajo mancomunado, éramos escuchados, se conversaba, y con Carlos Stornelli seguía el contacto, vino a Pilar”. Para el vecino, “las cosas cambiaron con Ricardo Casal, que tuvo problemas con todos”.
Por su parte, Marcelo Buyatti, del Foro de Manuel Alberti, opina que “no tenemos la misma participación que antes, pero seguimos estando. Los integrantes de un foro tienen que ser representantes de instituciones, y por cansancio o lo que sea, la gente no tiene la misma participación que antes. Pero seguimos estando abocados a las problemáticas de las comisarías”.
Apoyo
Los Foros de Seguridad nacieron allá por 2002, luego de la crisis que desembocó en la salida de Fernando De la Rúa y la asunción provisional de Eduardo Duhalde. Fueron días de intensa participación ciudadana a través de diversas ONG, incluyendo a estos organismos, que surgieron para peticionar ante las autoridades en nombre de los vecinos.
“Nosotros siempre seguimos, el trabajo es cotidiano, hacemos reuniones con vecinos por hechos particulares”, explicó Liliana Alfaya, del Foro de Del Viso. Sobre los niveles de actividad, la exconcejal indicó que “cada foro tiene su dinámica, ninguno es mejor o peor que otro. Nosotros tenemos alrededor de 100 personas que son referentes y fuentes de información de barrios, que nos dicen cómo está su zona”.
El Foro de Presidente Derqui es el más activo del distrito. Una vecina de Monterrey, Verónica Acuña, aseguró que “a las reuniones van como mínimo 60 personas, a veces más de 100, los vecinos estamos comprometidos y yo difundo los encuentros por varias vías”.
A su vez, recordó que a mediados de 2014 “se presentó un petitorio de doce puntos y se cumplieron casi todos, salvo el tema del cierre de los puentes que sirven de escape para delincuentes que llegan desde José C. Paz. Pero en Derqui la policía está trabajando muy bien”.
Sobreviviendo
“En Derqui es donde más se notó el cambio, pero después somos siempre los mismos”, señaló Buyatti, sobre la escasa renovación. “En Alberti nadie quiere asumir el cargo de presidente, y eso genera un desgaste. Estamos en contacto entre los foros, pero no se ve nada hacia fuera –agregó-. Está faltando mayor participación, en la última convocatoria en Alberti éramos siete”.
Algo similar señaló Oliva: “La gente se sumaba cuando había despelote, si no, en las reuniones éramos siete u ocho. Además, ahora son los políticos (funcionarios, concejales) los que organizan reuniones de seguridad, salteando a los foros”.
La última gran batalla en conjunto se libró entre 2011 y 2012, reclamando durante meses por la llegada de 50 patrulleros que había prometido Casal. La novela tuvo varios capítulos y provocó heridas que no se cerraron: “Después de eso –recuerda Oliva- un poco desaparecimos, ya no nos dieron ni la hora”.
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La baja participación vecinal en algunas zonas, en las que tras un principio prometedor se fue perdiendo el interés.
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La renovación de nombres en los foros ha sido casi nula. La mayoría es conocida por la misma gente desde su creación.
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Una creciente indiferencia del Estado para con estas entidades. El contacto ha ido mermando hasta ser casi inexistente.
Liliana Alfaya: “Lo importante es permanecer y no descreer de la participación. No se puede abandonar la participación democrática seria, en cualquier área, no solo la seguridad. Requiere tiempo, horas fuera del trabajo, que quitan tiempo”.
Marcelo Buyatti: “Desde el Estado no se nos da la misma participación. El auge fue con Stornelli, a partir de ahí se fue diluyendo y tenemos un contacto mínimo. No notamos lo mismo que antes. Con Juan Carlos Losada es el único con quien seguimos teniendo contacto”.
Norberto Oliva: “Pilar cambió en estos años, cuenta con muchos más elementos que cuando empezaron los foros. Por supuesto que también hay delitos, pero está mejor que partidos vecinos, donde suele haber hechos más violentos”.
Verónica Acuña: “Los vecinos hacemos petitorios sobre cosas que creemos que hay que incluir o mejorar y se los damos al foro, con pedidos para la policía, el CPC o el SAP. Luego controlamos que eso se cumpla. En Monterrey todos se comprometen y el delito bajó”.