El gobierno municipal consiguió anoche prorrogar hasta fin de año la moratoria fiscal que está vigente desde junio último. A diferencia de la votación del primer capítulo, que fue apoyado por unanimidad, esta vez solo las manos del oficialismo se alzaron para convalidar el plan de pagos.
En la vereda de enfrente, la oposición se quejó por la falta de información aportada por el gobierno acerca del estado de la deuda exigible a los contribuyentes. A la vez, dirigieron dardos contra algunos puntos de la moratoria.
El primero en expresar su rechazo fue el macrista Nicolás Ducoté, quien señaló que las explicaciones de la secretaria de Hacienda, Viviana Aranzasti, “no respondieron las inquietudes acerca de la masa de deuda que reclama el Municipio” entre otros puntos.
Le siguió el kirchnerista Santiago Laurent, quien a las quejas por la escasez de datos aportados por el Ejecutivo agregó cuestionamientos a la estructura del propio plan de pagos.
Así, señaló que el Ejecutivo había justificado la necesidad de una moratoria en la crisis económica que hacía difícil a los sectores más golpeados ponerse al día con sus deudas tributarias. “La moratoria solo se permite pagar en 12 cuotas, lo que no parece de gran ayuda para los más necesitados. Pero así y todo se informó que el 90% de los que se acogieron al plan eligieron pagar al contado, lo que muestra que los beneficiados no fueron los del sector más pobre”, analizó Laurent.
A la vez, reiteró las quejas por la inclusión de multas, sobre todo las de defensa del Consumidor, en el plan de facilidades.
El presidente de la comisión de Hacienda, Nicolás Darget, llevó la voz del oficialismo. Tras informar que transmitió al Ejecutivo la necesidad de información de los opositores, destacó la utilidad de la moratoria y justificó su prolongación hasta fin de año.
15,6
millones recaudó la moratoria en sus primeros dos meses. A principios de octubre, se cerrará el primer trimestre.
“Es un resultado positivo, pero siempre esperamos más, vamos a seguir trabajando en septiembre para aumentar esto”.
VIVIANA ARANZASTI.
Rechazo de vecinos
Localidad con nombre
Vecinos de la localidad de Luis Lagomarsino se mostraron ayer en contra de cambiar el nombre de la zona tal como pide un proyecto vecinal para denominar Punta Pilar a una nueva delegación que incluiría también a barrios de Del Viso y Manuel Alberti.
El reclamo vecinal se escuchó anoche en el Concejo Deliberante, de la mano de un grupo de vecinos que pidió la palabra para expresarse en el recinto.
Acompañados por el concejal zuccarista Ariel Zalazar, los vecinos presentaron un pedido para gestionar una oficina del Registro Civil para el barrio. Y de paso mostraron su rechazo a la idea de crear Punta Pilar donde hoy están Lagomarsino, Los Cachosrros y De Vicenzo, entre otros barrios.
“Lagomarsino es un nombre digno, recuerda al primer intendente de la democracia”, le dijo a El Diario Luis Mesa, el vecino que tomó la palabra.
“A los que proponen esto no los conocemos, nunca vinieron a nuestros barrios a explicarnos de qué se trata”, señaló.
El proyecto al que hicieron referencia los vecinos tiene ya más de un año y medio de presentado y lleva más de 12 meses sin movimiento, por lo que difícilmente esté cerca de aprobarse.
De todos modos, el temor vecinal se reactivó la semana pasada, cuando el intendente Humberto Zúccaro anunció su intención de crear una nueva localidad con los barrios Carabassa, San Jorge, Los Grillos, El Manantial y El Panchito, lo que también generó sorpresa y algunos rechazos entre los vecinos de aquella zona.