Después de siete meses consecutivos de caída de las ventas, los indicadores no dejan de arrojar malas noticias para el comercio de Pilar.
Un informe que está terminando de elaborar la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines (SCIPA), al que tuvo acceso El Diario, revela que la crisis está comenzando a reflejarse también en persianas bajas.
En un radio de tres cuadras a la redonda de la plaza 12 de Octubre, en el corazón comercial de la ciudad cabecera del distrito, los representantes de la cámara contaron unos 20 locales cerrados.
Aunque faltan todavía los datos de algunos sectores que se completarán en los próximos días, el presidente de la SCIPA, Daniel Castro, marcó su preocupación por la situación, a la que emparentó con la crisis que está comenzando a evidenciar el sector que representa.
El relevamiento abarcó las cuadras comprendidas entre las calles Chacabuco, Tucumán, Independencia y 11 de septiembre. Es la primera vez que se lleva adelante en los últimos años, por lo que la cámara no cuenta con parámetros anteriores con los que comparar los resultados, aunque anuncian que desde ahora el monitoreo se realizará periódicamente.
Mes a mes, desde diciembre del año pasado, las ventas minoristas en el centro de Pilar vienen mostrando una caída sostenida. En julio se dio la mayor, de 5,3%, superior a la media anual que hasta ese momento era de poco más del 4%.
El análisis contempla seis ítems: Juguetería, Alimentos y bebidas, Indumentaria, Bazar y regalos, Golosinas y Ferretería. Desde diciembre, todos dan balance negativo.
Para Castro, el cierre de los comercios está vinculado a la caída de las ventas, aunque también ve otros factores que inciden en la situación. Uno es el precio de los alquileres comerciales que, junto a la incertidumbre general, “lleva a que muchos se tomen más tiempo para decidir”.
Un reciente relevamiento de El Diario entre operadores inmobiliarios del centro muestra que el alquiler de locales está en una meseta, mientras que de la mano de una inflación creciente, la renovación de contratos al vencimiento registra aumentos de entre el 30 y el 50%.



