Se escucha en las reuniones, las esquinas, las conversaciones de ocasión y se lee en las redes sociales: el estado de las calles es uno de los problemas más mencionados por los vecinos de Pilar, más allá del barrio o la localidad.
Consultado por El Diario, el subsecretario de Obras Públicas, José Kastelic, aseguró que el Municipio intenta dar respuesta a la demanda al tiempo que responsabilizó a las malas condiciones climáticas por las demoras o paralizaciones de los trabajos en un municipio que tiene más de un 80% de calles de tierra.
“Llevamos seis semanas seguidas en las que llovió al menos un día –señaló Kastelic-. Es cierto que el estado de las calles es uno de los principales problemas, y más si sigue lloviendo. Si no llueve y nos dejan trabajar, las cosas cambian”. A su vez, afirmó que “cada delegación sale todos los días a hacer trabajos rutinarios, por pedidos del intendente y reclamos vecinales, comentarios boca en boca… Salimos a ver las calles y a las que están feas (sic) las arreglamos”.
El funcionario mencionó como zonas críticas “barrios como La Lomita y Agustoni, además de Derqui. Esos lugares están bastante complicados”, indicando en el caso de la segunda localidad más poblada que “cuenta con dos equipos, una retroexcavadora y demás materiales. Las cosas están, pero no se puede trabajar”.
Quien se refirió al tema en las últimas horas fue Alberto Zapata, concejal y flamante delegado de Derqui, expresando a El Diario que “algunas calles están intransitables”, aunque también hizo referencia a la lluvia.
Respecto a los arreglos que están realizándose en lo inmediato, ayer las máquinas trabajaron en Astolfi, “aprovechando que el piso estaba bueno. Pusimos un asfalto caliente de 6 centímetros, porque desde hace años no trabajamos más con la técnica del asfalto en frío”.
Asimismo, Kastelic precisó que “con lluvia y todo, en lo que va del año estamos superando las 120 cuadras asfaltadas. Esperemos que el tiempo sea bueno de acá hasta fin de año, así llegaríamos a hacer mínimamente 100 cuadras más, por lo que estaríamos superando las 200”.
Y agregó: “Normalmente, se hacen entre diez y quince cuadras completas por semana, es decir, incluyendo limpieza de cunetas. Si deja de llover, la cosa se va a revertir”.
Insistiendo en el factor del clima, el director de Obras Públicas remarcó que el actual “no fue hasta ahora un año muy bueno en cuanto a lo climático, pero dejando de llover se revierte todo. Las máquinas y el material están, tenemos todo, pero es el clima lo que complica…”.
A su vez, señaló que, por sus características, el trabajo sobre las calles en el distrito “no se termina nunca: ya no es el Pilar que conocimos los que tenemos -como yo- casi 60 años, creció mucho en cantidad de habitantes y en el centro la infraestructura es casi la misma. Crecieron los barrios y la gente reclama… Pilar creció y tenemos que estar trabajando”.



