Tránsito: el problema eterno que no solo afecta al centro

Comenzó a sentirse hace casi 20 años con el boom de Pilar. Desde entonces, poco se ha intentado. La situación se agrava y también alcanza a Derqui, Del Viso y Manuel Alberti.
 
domingo, 20 de abril de 2014 · 00:00


por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com

Entre otras cuestiones que deberán pensarse –y repensarse- de cara al futuro, el ordenamiento del tránsito es un problema que desvela a los vecinos, en especial los ubicados en los centros de las localidades más pobladas.
Pilar es un distrito que ya supera los 400 mil habitantes (que se convierten en más de medio millón los fines de semana), a lo que se suma el consecuente crecimiento del parque automotor, lo que paulatinamente ha ido saturando calles y rutas de una buena porción del distrito; situación que en determinados días y horarios se traduce en caos vehicular.
Mientras diversos sectores –en especial los comerciantes- reclaman por soluciones, desde el Municipio siguen intentándose “parches” a corto, mediano y largo plazo, aunque con los años no se de en la tecla justa, sea por impericia propia, cuestiones presupuestarias, inversiones que no dependen de Pilar y demás.

Cabecera
“Es como pretender meter dos litros de agua en una botella de un litro”, expresaba hace unos años a El Diario Juan Carlos Losada, secretario de Seguridad, para referirse al tránsito y el transporte.
En las horas pico (ya sea de 12 a 14, o de 17 a 19), algunos de los puntos más conflictivos de Pilar centro son: Tucumán, desde Víctor Vergani hasta San Martín –la zona bancaria-; la plaza 12 de Octubre; Víctor Vergani, desde Tucumán hasta Moreno; la ruta 25, desde Chubut hasta Tratado del Pilar; y San Martín, desde Independencia hasta el puente Champagnat.
En la última semana, la Sociedad de Comerciantes (SCIPA) difundió los resultados de una encuesta realizada a casi 200 locales del centro: nada menos que el 84% se mostró a favor de peatonalizar ciertas calles, en determinados días y horarios, para que se sumen al tramo de Rivadavia reformado en 2006.
“Habría que hacer un estudio previo para determinar cuáles serían esas calles”, indicó Daniel Castro, presidente de la entidad, adelantando sin embargo que se apuntaría a calles perpendiculares a Rivadavia, como Fermín Gamboa o Independencia.

Congestionados
En cuanto a las localidades, el jefe de Gabinete, Pablo Martínez, mencionó como las más conflictivas a Del Viso, Presidente Derqui y Manuel Alberti, en ese orden.
Desde Del Viso, la titular de la Cámara de Comerciantes, Ana María Mailloles, comentó que “hace dos semanas tuvimos un encuentro con Martínez por temas como el tránsito, el estacionamiento y el embellecimiento del centro”. Allí, la avenida Madero (ruta 26) es el principal problema: “Atraviesa el centro, lo congestiona por el tránsito pesado, ya no quedan carteles, no se ven las alturas de las calles…”, reclamó Mailloles, indicando que “Del Viso creció sin ninguna planificación”.
La mujer recordó que en la Cámara se insista con un proyecto para asfaltar calles alternativas que sirvan como circunvalación, “pero también es complicado: ¿qué vecino va a querer que pasen los camiones por la puerta de su casa?”.
En Presidente Derqui, por su parte, en los últimos años se intentó ordenar el tránsito cambiando o limitando el sentido de algunas calles céntricas. A su vez, a principios de este mes el intendente Humberto Zúccaro anunció obras para descongestionar sus accesos, reacondicionando la calle Mariano Acosta.
Por último, en Manuel Alberti los problemas están relacionados con la calle Hipólito Yrigoyen –donde está el polo comercial- y sus alrededores.
Han pasado los años y la botella de la que hablaba un funcionario ya ha desbordado gran parte de su contenido. Mientras tanto, no aparecen soluciones claras sobre qué hacer con lo derramado.


Algunos intentos
De loritos, playas y peatonales
Los intentos por mejorar el tránsito en el centro de Pilar se suceden desde mediados de los ’90. En 1996 surgió la iniciativa de construir una playa de estacionamiento subterránea debajo de la plaza 12 de Octubre, en épocas de Alberto Alberini, pero el caso generó un verdadero escándalo ante sospechas de negociados turbios.
Con Sergio Bivort llegaron el tránsito medido y los famosos “loritos”, personas ataviadas con un guardapolvo verde que cobraban $0,50 cada media hora. El sistema se abolió con la llegada de Humberto Zúccaro, quien no tuvo otra opción que retomarlo.
En 2006 se convirtió en peatonal el tramo de Rivadavia entre Lorenzo López e Independencia, interrumpiendo una arteria clave. Además se cambió el sentido de las calles Bolívar y Belgrano, “sacando” al tránsito de la plaza.
Otros proyectos no dependen directamente de Pilar, como la ampliación o la construcción de puentes paralelos en el kilómetro 50 o Champagnat, propuestas que nunca pasaron de ser tales.


Empezando por los colectivos

En diálogo con El Diario, el jefe de Gabinete, Pablo Martínez, indicó que en los últimos días “tuvimos una reunión con el Automóvil Club para trazar un plan de trabajo, aunque no será la única voz que escuchemos”. A su vez, señaló que se pretende avanzar “con un plan rector para todos los centros de las localidades, planeando para los próximos 5 o 10 años”.
A corto plazo, en Pilar se avanzará con el ordenamiento de las paradas de colectivos: “Hay que colocar cartelería, que incluso indique el recorrido. Parece simple, pero un colectivo mal detenido frena al tránsito”.

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