Diego Ranieli (Pro)
“Tienen una letra que les pasaron desde arriba y que repiten como loritos y no saben de qué se trata. Le mienten a la gente descaradamente”.
Fabio Gómez (PJ)
“Toda disidencia tiene consecuencias, pero el año pasado, cuando ellos fueron con Massa, yo defendí los porotos del FpV a nivel nacional”.
Nicolás Darget (PJ)
“Hay artículos nuevos que están bien, pero hay muchos con reducción de penas y ambigüedades que me hacen estar más en contra que a favor”.
El aire preelectoral llegó con adelanto al territorio pilarense. A las candidaturas anticipadas –la del Propio Humberto Zúccaro y la del sciolista José Molina a la cabeza- se suman ahora las discusiones políticas que repercuten en el Concejo Deliberante.
El jueves por la noche, la primera sesión ordinaria del año, dejó en evidencias las grietas que los posicionamientos políticos van abriendo en el bloque oficialista.
La chispa que encendió la mecha fue el proyecto presentado por el massista Gustavo Trindade para que el HCD repudie el anteproyecto de Código Penal, caballito de batalla con el que Sergio Massa busca escalar posiciones electorales haciendo pie en un tema sensible como la inseguridad.
El repudio fue apoyado en bloque por los massistas y atacado por opositores de todo color político, incluidos los que están más lejos del Gobierno nacional.
Pero la sorpresa la dieron los oficialistas Fabio Gómez y Marcela González, que se opusieron con argumentos estridentes.
No es un secreto que Gómez es kirchnerista. Incluso llamó a cortar boleta en las últimas elecciones sumándose a la alquimia que proponía zuccarismo massista en Pilar y kirchnerismo a nivel nacional. González, a su vez, integró la lista zuccarista, aunque integra las filas de José Molina, dispuesto a pelearle el cargo a Zúccaro en el 2015.
Ayer, tras la sesión, Gómez consideró que es “poco serio debatir un anteproyecto sobre el que no hay documentos que lo respalden”. Así, calificó al fondo de la cuestión como “un rumor” y lo comparó con el cuento de Gabriel García Márquez “Algo terrible va a suceder en este pueblo”: en el texto, una anciana vaticina desgracias que van corriendo de boca en boca hasta generar una alarma generalizada que desemboca en el éxodo de la población y el incendio de las casas, cumpliendo así la infundada profecía. “No nos volvamos la vieja chismosa del cuento de García Márquez”, advirtió Gómez.
Respecto a sus diferencias con el bloque, Gómez señaló que él integra el Partido Justicialista, al que definió como “un espacio mucho más fuerte que este que se creó hace 15 minutos”, en referencia al massismo.
Así, aunque advirtió que “toda disidencia tiene consecuencias” recordó que su postura estuvo siempre clara: “el año pasado, cuando ellos fueron con Massa, yo defendí los porotos del FpV a nivel nacional”.
Amplitud
El presidente del bloque zuccarista, Juan Pablo Trovatelli, definió que el argumento para repudiar el anteproyecto fue “que no es el momento propicio para llevar adelante una reforma cuando hay delito creciente, el servicio penitenciario ha fracasado en el objetivo de resocializar y la política, por falta de recursos, no puede prevenir”.
A la vez, su compañero de bancada, Nicolás Darget, celebró “la amplitud de ideas que tiene el oficialismo”.
A la vez, aunque reconoció que “hay un montón de artículos nuevos que están bien, hay muchos con reducción de penas y ambigüedades que me hacen estar más en contra que a favor”.
Por su parte, el macrista Diego Ranieli fue lapidario al asegurar que “el massismo se manejó con irresponsabilidad llevando un repudio de algo que no vieron y que ni siquiera pudieron debatir en el recinto con argumentos”.
“Tienen una letra que les pasaron desde arriba y que repiten como loritos y no saben de qué se trata”, disparó. Y opinó que “le mienten a la gente descaradamente” con su campaña contra el código. “Obviamente van a juntar muchas firmas diciéndole a doña Rosa que va a haber más inseguridad. Pero el código penal no tiene nada que ver con la seguridad, es una discusión diferente”, argumentó Ranieli.
