Garitas, alambrados, tranqueras, troncos atravesados y, ahora, barreras automáticas. Los métodos varían pero la tendencia crece y se contagia de barrio a barrio: restringir el tránsito vehicular para desalentar al delito.
Esta vez, es el turno del Pellegrini III, de Villa Rosa, antigua zona de casaquintas que en los últimos años se convirtió en un barrio residencial de vivienda permanente para familias de clase media. En los últimos días, los vecinos tomaron una decisión que venían masticando desde hacía varios meses: colocar barreras en dos calles estratégicas para el ingreso y la salida de la zona.
A la vez, piensan instalar cámaras que dejen registradas las chapas patente de todos los vehículos que atraviesen los nuevos portales.
De esa manera, apuestan a ponerle un freno a los asaltos que vienen sufriendo con frecuencia desde el año pasado, algunos de los cuales tuvieron características violentas.
La propuesta, que se aprobó el sábado en una reunión vecinal, fue explicitada a través del perfil de Facebook Vecino de Pellegrini. Se trata de “instalar dos barreras automáticas, una en la calle San Francisco y la otra en San Fernando”. Son las calles principales del barrio; una tiene salida a la calle Chubut y, desde ahí, a la ruta 25, mientras que la otra comunica con Pellegrini II.
La instalación de las barreras se financiaría con la colaboración de todos los vecinos “que hoy ya se encuentran aportando en la comisión con el fin de mantener en condiciones el barrio”. Se estima que el aporte extraordinario rondaría los 300 pesos.
Tránsito
Según la explicación de los vecinos, medida no implica restringir el paso de vehículos, que podrán seguir circulando. “Es una barrera que simplemente tocando un botón se levanta y el vecino que quiera podrá adquirir un control (remoto) que a una distancia de 100 metros podrá accionar para levantar la barrera, justamente para evitar restringir el paso”, explicaron.
El concejal opositor Osvaldo Pugliese es vecino del barrio. Y tanto él como familiares suyos sufrieron en carne propia la inseguridad. Ayer, en diálogo con El Diario, defendió la medida como forma de protección para el vecindario.
“Ya hay cámaras propias puestas por el barrio y monitoreadas por internet y ahora analizamos comprar una para sumar al sistema municipal, además de la que el country Mayling va a poner en Chubut y ruta 25”, señaló. Y dijo que por las propias características del barrio, el sistema podría resultar de utilidad.
A la vez, Pugliese adelantó que no buscará respaldo del Concejo Deliberante para convalidar el cierre. Es que, según recordó, está vigente una ordenanza que permite el cierre parcial de calles con motivo de seguridad en zonas donde no se afecte el derecho a circular de terceros. La normativa, dijo, fue impulsada por él mismo en 1998 y aprobada por el deliberativo.
Otros cierres
Algunos de los barrios que tienen sistemas de restricción vehicular en todas o algunas de sus calles son La Alborada (Derqui), Almirante Irízar (Fátima), Montecarlo, El Rocío (Del Viso), Robles del Monarca (La Lonja) y Bonanza (Pilar).
Los hechos en el año
Zona de entraderas violentas
Entre mediados del año pasado y principios del actual, la seguidilla de robos que se abate sobre el barrio Pellegrini recrudeció. Uno de los últimos hechos conocidos ocurrió en febrero, cuando una familia fue sorprendida por ladrones cuando despedía a unos amigos en la puerta de su casa
“Aparecieron dos ladrones fuertemente armados caminando. Nos amenazaron con las armas y nos hicieron entrar a todos”, contó Patricio, el dueño de la casa asaltada, ubicada sobre la calle San Francisco. “Nos tiraron al piso de la cocina a mi mujer (embarazada de 7 meses), a mi hijo de 12, a mis hijas de 9 y 4, al matrimonio amigo y su nene de 3 años. Con voz tranquila y sin insultos me pedían que les entregue la plata, a lo que yo les dije que no tenía. ‘Te vendieron, flaco, te vendieron’, me decían. Sin perder la tranquilidad me decían que no me creían y que si no les daba plata se llevarían a alguno de los nenes”.
En enero, un matrimonio que se encontraba descansando en una casaquinta del barrio fue asaltado mientras estaba en el patio. Los asaltantes, que llegaron caminando, encontraron el portón principal abierto e ingresaron a la vivienda, amenazaron al matrimonio y a su hija, y se llevaron algunos elementos de valor, celulares y dinero.