Se reavivó el reclamo por un cajero para Villa Rosa
El reclamo por un cajero automático para Villa Rosa se reavivó ayer con una reunión entre autoridades de la sucursal local del Banco de la Provincia de Buenos Aires y los comerciantes de la localidad.
Tras varios encuentros fallidos para recuperar el expendedor de dinero que fue quitado hace unos 4 años, luego que la máquina sufriera varios intentos de robo, el presidente de la Cámara de Comercio de la localidad, Rubén Bertazzoni, y el concejal Nicolás Darget, reiniciaron el reclamo.
“Fuimos a renovar nuestro pedido ante las autoridades del Banco Provincia local y nos recibieron con gran predisposición”, aseguró el comerciante, que afirmó: “Si bien falta mucho y recién retomamos, es muy alentador que nos hayan recibido y escuchado tan atentamente”.
Bertazzoni y Darget llevaron todos los requisitos solicitados por la entidad bancaria, además de unas cinco mil firmas de los vecinos que sueñan con dejar de tener que viajar a hasta el centro de Pilar o el Kilómetro 50 para obtener dinero.
En ese sentido y luego de la reunión, Darget señaló que no está muy lejos la posibilidad de que en vez de un cajero automático, la entidad pueda abrir una sucursal en la localidad.
“Nosotros vamos por los cajeros y si lo que se decide es la apertura de una sucursal será mucho mejor para nosotros”, remarcó Bertazzoni.
Análisis
Según señalaron a El Diario, Bertazzoni y Darget, presentaron ante los funcionarios los requisitos solicitados, entre ellos los posibles lugares donde un cajero automático puede ser colocado en Villa Rosa.
“Quedaron en estudio ya que debe pasar por varias instancias y serán los expertos en seguridad del banco quienes finalmente decidan dónde podría ser colocado”, explicó Bertazzoni, que aclaró: “Siempre teniendo en cuenta que todo esto es hipotético y recién comenzamos las gestiones nuevamente”.
El cajero expendedor de dinero que se colocó en Villa Rosa y no superó el año de permanencia debido a los atentados que sufrió, estaba ubicado en la calle Rivadavia, entre Hipólito Yrigoyen y Moreno, en pleno centro de la localidad.
Tras los incidentes, hubo ofrecimientos para que el cajero sea reubicado en el predio lindero a la Comisaría 6ª de Villa Rosa donde nunca se concretó la llegada. Allí la entidad bancaria no autorizó que se instalara el cajero.
De la misma manera se truncaron al menos dos chances de que bancos privados llegaran a la localidad debido a la demanda vecinal y al crecimiento del corredor industrial de la ruta 25.
“El Banco Provincia sabe que hay movimiento porque con el cajero que estuvo en funcionamiento conocen que el número de operaciones es importante”, cerró Bertazzoni.
Descentralización
Un freno al crecimiento de las localidades
Las localidades crecen en población en forma fugaz cada año y de la misma manera se instalan comercios, que ante la falta de cajeros automáticos, los comerciantes se las rebuscan para no quedar rezagados y se ven obligados a recibir plásticos.
Es que los vecinos deben viajar hasta el centro pilarense o paseos de compras para acceder al efectivo, en tiempos en que los sueldos de los trabajadores oficializados están bancarizados.
Pero a su vez no vuelven a gastar ese efectivo en los comercios de sus barrios, sino que realizan sus compras en el lugar donde retiran los billetes.
Esto obliga a que en la mayoría de los comercios medianos y grandes de estas localidades tengan casi la obligación de implementar la utilización del posnet para cobrar con tarjeta de débito y crédito y no acabar por bajar sus cortinas definitivamente.
Pero los comercios chicos quedan alejados de esa posibilidad, la cual no les es rentable a sus ventas.
En toda la extensión del distrito son 58 los cajeros automáticos distribuidos en bancos y centros comerciales.
En tanto, en otras localidades como Manuel Alberti, existe un cajero automático, pero su capacidad no es suficiente para el número de habitantes que demanda su servicio.
58
es el total de cajeros automáticos que hay en el distrito y la mayoría están ubicados en el casco céntrico de Pilar.