Un fallo de la Justicia hizo lugar al pedido de un comerciante de la localidad de Berazategui, en el sur del conurbano, para dejar de pagar la tasa de Seguridad e Higiene.
El fallo del Juzgado Contencioso Nº 1 de Quilmes hizo lugar al planteo del comerciante al entender que al no haber una contraprestación, se trata de un impuesto y no una tasa. Por eso, no solo frenó la clausura, sino que obligó al municipio a reembolsar el pago de la tasa con un retroactivo de 10 años.
Más allá de reclamo puntual de los vecinos, el caso está fogoneado por grandes empresarios que ven una ventana por la que conseguir un fallo que los autorice a dejar de pagar impuestos a los municipios donde están radicados.
Para el abogado, esto es el comienzo de una serie de acciones que se van a ir repitiendo para poner en jaque a las municipalidades y llevarlas a replantear su estrategia de recaudación.
El dato no es menor, igual que la preocupación que puede generar. El Municipio de Pilar prevé recaudar el año que viene unos 550 millones de pesos, más de la cuarta parte del presupuesto total.
