El fuego en el edificio municipal de Junín y las piedras que destrozaron los vidrios del de Exaltación de la Cruz tuvieron también su impacto en el palacio comunal de Pilar. Allí fue donde el intendente Humberto Zúccaro puso en marcha ayer un comité de crisis municipal con el que buscará contener a las víctimas de eventuales delitos graves.
Ayer por la mañana, reunió a los miembros de ese comité especial –integrado por psicólogas y asistentes sociales- con los miembros de su gabinete y los jefes de la policía Departamental, Adrián Bonda y Distrital, Jorge Aguilar.
Esa fue la segunda reunión que convocó Zúccaro por el mismo tema en manos de 24 horas. El miércoles por la tarde, el encuentro había incluido, además, a los foros de seguridad.
Ayer, en diálogo con El Diario, el intendente adelantó que prevé otros dos encuentros, esta vez con representantes de la Justicia: el primero, con el jefe de los fiscales de San Isidro, Julio Novo, y el segundo con el juez de garantías de Pilar, Nicolás Ceballos.
“Lo que buscamos es afinar las acciones frente al delito antes de que el agua te tape”, definió Zúccaro.
Así, señaló que el comité de crisis es una suerte de “unidad de emergencia de respuesta rápida” que apunta a contener a víctimas de delitos y a sus familiares frente a hechos sensibles. “Se trata mantener la presencia del Estado junto a los vecinos”, agregó Zúccaro.
Pude pasar
El martes, al encabezar un acto de homenaje a las mujeres, Zúccaro había reconocido que ningún Municipio está exento de que sucedan hechos como los que llevaron a la tapa de los diarios a las tranquilas ciudades de Junín y Capilla del Señor. Y si bien resulta difícil prevenir en un 100% los hechos de inseguridad que puedan incluir un desenlace trágico, busca al menos que la reacción posterior no se transforme en un desborde violento.
Ayer, en diálogo con El Diario, el jefe comunal volvió a mostrar su preocupación, sobre todo por la lectura política que hace de los hechos ocurridos en Junín.
“Claramente el estallido no fue espontáneo, nunca vi vecinos manifestando con bombas molotov y palos, más allá de lo justos del reclamo”, dijo Zúccaro. Y agregó que le llamó la atención “la logística de los manifestantes, que primero atacaron los centros de monitoreo para que no queden registros de los hechos”.
Para Zúccaro, hubo alguna intencionalidad política en esos hechos, aunque dijo desconocer tanto a quienes pudieron ser sus instigadores como los motivos que perseguían.
A diferencia de lo ocurrido en Junín, cree que en el caso de Capilla del Señor no hubo un ataque organizado y que fue más bien una respuesta exagerada ante un hecho de violencia.
“Esto puede pasar en cualquier lugar, en Pilar también. El intendente que menosprecie la situación está expuesto a que le pase. Sobre todo, porque en estos casos no solo actúa gente de la localidad sino que también vienen de otros lados”, advirtió Zúccaro.
Los hechos que generaron la alerta se produjeron el fin de semana. En Junín, el detonante fue el crimen de la adolescente Karen Campos, asesinada cuando atendía un kiosco. Un delincuente armado entró a robar, se apoderó del dinero de la recaudación y antes de huir disparó contra la víctima.
Esa misma noche, un grupo de vecinos atacó la seccional del barrio a pedradas y con bombas molotov incendiaron un patrullero y cinco vehículos.
En tanto un joven fue asesinado de una puñalada y otros dos resultaron heridos durante una pelea en Capilla del Señor, y por el crimen acusaron a un adolescente de 14 años que fue liberado. Tras el hecho, vecinos apedrearon el frente del edificio municipal de Exaltación de la Cruz, donde la policía debió intervenir para evitar mayores daños.
Charlas contra la droga
Además de los jefes policiales del distrito, de la reunión de ayer en el palacio municipal participaron dos uniformados que, a partir de ahora, coordinarán charlas sobre droga y violencia en las escuelas. Según adelantó Zúccaro, lo harán en coordinación con la UMGE y tendrán como eje a los colegios secundarios del distrito.
El dato
Los intendentes de Junín y de Exaltación de la Cruz, Mario Meoni y Adrián Sánchez, tiene algo en común: los dos se están acercando al tigrense Sergio Massa. El primero, incluso, vinculó los hechos violentos ocurridos en su distrito con su posicionamiento político.
