Tras las primeras semanas de prueba, el nuevo sistema de estacionamiento medido en el centro de Pilar se pone serio: a partir de hoy, los automovilistas que omitan el pago ya no recibirán un amable recordatorio explicativo sino que directamente serán multados.
El sistema tendrá dos tipos de castigos a los infractores. Las más livianas serán las premultas, que serán labradas por los controladores y podrán cancelarse dentro de las 24 horas en los comercios habilitados y equivalen a una jornada completa, 48 pesos. En tanto, para los reincidentes o quienes no cumplan con ese pago, la multa pasará a manos del juez de Faltas y el mínimo por pago voluntario es 150 pesos.
Por el momento, se mantiene el mismo radio de aplicación del sistema que durante el período de prueba: está delimitado por las calles Ituzaingó, Tucumán, 11 de Septiembre e Independencia.
Hasta que no se habilite el sistema de pago a través del mensaje de texto, el automovilista deberá acercarse a uno de los comercios habilitados y pagar la cantidad de horas que dejará el rodado estacionado.
