Los celulares, ese objeto de deseo de los delincuentes
por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com
Alejados desde hace tiempo en su primaria función de comunicar a distancia, para los argentinos los teléfonos celulares se han convertido a través de los años en símbolo de estatus y pertenencia, así como en objeto de deseo para la delincuencia gracias al millonario negocio del mercado negro.
Acerca de la situación actual en el distrito, desde la policía local afirman que las denuncias por la sustracción de los aparatos han disminuido en el último año; mientras que los foros de seguridad insisten en sumarse a una iniciativa que ordene registrar a los equipos para evitar su reventa ilegal.
“En sí, la denuncia del robo del celular como objetivo principal de los ladrones, ha disminuido notablemente con respecto a lo ocurrido el año pasado”, explicó a El Diario una fuente policial consultada que prefirió reservar su identidad.
Asimismo, dio cuenta de otra situación: la denuncia falsa con el objetivo de renovar su tecnología. “Muchas de las denuncias eran antojadizas (sic), o las hacía la gente que pretendía cambiar de equipo, renovarlo. No era el común denominador, la mayoría son denuncias ciertas, pero en otras al preguntarle al denunciante uno se daba cuenta que era mentira”.
Si bien el uniformado reconoció que “los asaltantes callejeros se llevan la plata y el celular, a veces también las zapatillas”, indicó que “antes teníamos cuatro o cinco denuncias por día, pero este año ha bajado mucho”.
Por otra parte, con respecto a los robos a alumnos en algunas localidades –con Pilar como sitio más conflictivo-, expresó que “los corredores seguros permitieron que los pibes estén más tranquilos, prácticamente no hay denuncias en lo que va del año por robos a alumnos”. Y agregó: “Creo que está más acotada la venta de celulares robados en Pilar”.
Registro
En los últimos años, los diferentes foros de seguridad de Pilar adhirieron a la iniciativa de varios legisladores y entidades nacionales, para que se reglamente la configuración de un registro que impida que los aparatos puedan ver vendidos en el mercado negro luego de ser robados.
“Hasta ahora, cuando se roba un celular se desactiva el chip, pero la carcasa no es desactivada. (Los celulares) Se pueden vender porque no están desactivados los aparatos”, explicó a El Diario la concejal Liliana Alfaya, integrante del foro de seguridad de Del Viso.
En la misma línea, en marzo de este año la diputada nacional por el socialismo Andrea Ciciliani presentó un proyecto de ley para crear un registro de equipos robados, que pueda ser cotejado con los números de series de los dispositivos en venta y los ya adquiridos por usuarios.
Alfaya continuó indicando que “para implementar el plan que apoyamos se necesita un software, que reconocemos que es caro, pero que apuntaría estrictamente a reducir el delito del robo de celulares”. Y afirmó que “ya no servirían una vez robados, entonces si no los pueden vender no los robarían”.
La concejal señaló que “le hemos pedido a la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) que obligue a las empresas a colocar ese software, así cuando se denuncia el robo de un celular, este automáticamente se desactiva y no puede ser vendido en el mercado negro”.
El proyecto “estaba en estudio en la Comisión de Comunicaciones –dijo Alfaya-. Ahora vamos a volver sobre este tema, porque incluso hablamos con la Federación de Trabajadores Telefónicos y ellos también iban a hacer la petición para que esto se implemente rápidamente y darle batalla al robo de celulares”.
No obstante, reconoció que “siempre va a quedar un margen porque estamos hablando de registrar los celulares comprados ‘en blanco’, pero los que están en negro en el circuito se irán reduciendo cada vez más. Cuando no se puedan vender en el mercado negro esto va a disminuir, es como el negocio de las autopartes robadas”.
2 millones
de denuncias se realizan por año en el país por robos de celulares; negocio que en el mercado negro mueve cerca de mil millones de pesos anuales.