“Por más que hayan pasado 36 años, hay un vacío grande”

Aurora Morea perdió a su hija, su yerno y su consuegra en la Masacre de Fátima. Ayer, en la localidad, participó del acto para recordarlos. Se colocó una placa en la plaza.
martes, 21 de agosto de 2012 · 00:00

por Diego Schejtman

d.schejtman@pilaradiario.com

 

No siempre el paso del tiempo alcanza para cicatrizar las heridas. Ni la justicia, aunque imprescindible, es suficiente para reparar. Aurora Morea sabe demasiado bien eso y no lo ocultó ayer, cuando participó del acto que conmemoró la Masacre de Fátima en la que, hace 36 años, fueron asesinados su hija, Susana Elena Pedrini, su yerno, José Bronzel, y su consuegra, Cecilia Podolsky, junto a otras 27 personas.

“Mi hija no está, ni mi yerno ni mi consuegra, ni mi otro yerno (desaparecido también, aunque no reconocido entre las víctimas de Fátima). Tengo cuatro desaparecidos y por más que hayan pasado 36 años, hay un vacío muy grande”, le dijo a El Diario luego del homenaje.

Con el pañuelo blanco cubriéndole la cabeza y la foto de su hija Susana colgando en el pecho, congelada en una juventud eterna, Aurora se dejaba abrazar y devolvía las sonrisas y las palabras de cariño que recibía a manojos; sobre todo de los más jóvenes.

“Las madres estamos contentas porque estamos grandecitas todas, pero sabemos que algo va a quedar”, dijo.

Su trabajo cotidiano en la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, de la que es tesorera, el contacto con el resto de los miembros de la agrupación y el cariño de los más jóvenes, dice, son los antídotos contra la inevitable tristeza. Pero a veces cede.

“No es que vivas con la cabeza siempre en lo mismo, pero estas reuniones me emocionan. Igual, hasta el último momento de mi vida voy a seguir luchando”, aclaró.

 

Homenaje

El acto se realizó ayer en el ingreso a la localidad de Fátima, en el monumento que recuerda la masacre. El mal estado de los caminos impidió que el homenaje se realizara en el mismo lugar en el que hace 36 años 30 personas –la mayoría jóvenes- fueron bajadas de camiones del Ejército y sus cuerpos, ultimados de sendos tiros en la nuca, fueron dinamitados y esparcidos por el campo abierto.

Más temprano ayer, los familiares de las víctimas se habían reunido en el acceso a la ex Superintendencia de Seguridad Federal, en Moreno 1.417 de la Ciudad de Buenos Aires. En ese lugar, que funcionó como centro clandestino de detención, estaban secuestrados los hombres y mujeres que fueron sacados de sus celdas para ser masacrados en Fátima.

Luego, se trasladaron como cada año hasta la localidad pilarense, donde fueron recibidos en la Escuela Media Nº 9, que esta tarde seguirá con los homenajes. Será a partir de las 18, con una jornada de reflexión en la disertarán docentes de ese y otros establecimientos educativos.

La serie de actos había comenzado el domingo, con una jornada de vigilia en la plaza 12 de Octubre de Pilar, donde se colocó una placa que recuerda a las víctimas. Estuvo organizado por la Casa de la Memoria, que consiguió el apoyo del Concejo Deliberante para el homenaje.

 

Justicia

Desde hace unos años, los homenajes a las víctimas de Fátima tienen otro espíritu, más de conmemoración y menos de lucha contra la impunidad de los responsables.

Es que en junio de 2004 el juez Rodolfo Canicoba Corral procesó con prisión preventiva a los policías federales Juan Carlos Lapuyole, Carlos Vicente Marcote y Carlos Enrique Gallone.

Se determinó que Lapuyole y Marcote, quien falleció sin ser juzgado, fueron los responsables de las direcciones generales de Inteligencia y Operaciones de Superintendencia de Seguridad Federal y que Gallone fue jefe de una de las “brigadas” que actuaron en el lugar, donde funcionó un centro clandestino.

En julio de 2008, Lapuyole y Gallone fueron condenados a  prisión perpetua por su accionar en la detención y asesinato de las víctimas de Fátima, en tanto Miguel Ángel Trimarchi, otro de los imputados, fueron absuelto.

“Pasaron 19 años desde que los antropólogos encontraron los restos de los míos acá y se juzgó, pero sólo a dos metieron presos. Yo no quise estar cuando se juzgó; me hace mucho daño, me darían ganas de gritar y de decir de todo, pero para eso mejor me quedo en mi casa, porque si no me van a sacar”, dijo Morea.

 

Las víctimas 

Las víctimas de la Masacre de Fátima fueron Inés Nocetti, Ramón Lorenzo Vélez, Angel Osvaldo Leiva, Conrado Alsogaray, José Daniel Bronzel, Selma Julia Ocampo, Haydee Cirullo de Carnaghi, Norma Frontini, Jorge Daniel Argente y Carmen María Carnaghi.

La Masacre de Fátima también alcanzó a Horacio Oscar García Castelú, Alberto Evaristo Comas, Susana Pedrini de Bronzel, Juan Carlos Vera, Carlos Pargas, Ricardo Herrera Carrizo, Roberto Olivestre, Enrique Aggio, María Rosa Lincon y Cecilia Podolsky de Bronzel, junto con 10 personas más no identificadas.

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