El nuevo estacionamiento será “a prueba de vivos”

Contempla premultas, que podrían rondar los 50 pesos, para quienes intenten evadir el sistema. Además habrá acarreo para los que muestren rebeldía o reincidentes.
sábado, 9 de junio de 2012 · 00:00

El sistema de estacionamiento medido modernizado que se pondrá en marcha en Pilar, dicen, será “a prueba de vivos”. Es que está previsto que quienes no paguen la tarifa tendrán premultas con pago voluntario y vencimiento en 24 horas.

Mientras que para los rebeldes que no abonen el canon por estacionar y sean reincidentes en la falta, sus vehículos serán acarreados y para liberarlos deberán pagar todas las multas locales que lleven acumuladas.

En tanto, analizan de qué manera regular el permiso para aquellos vecinos que estacionan sus rodados en la puerta de sus garajes, y si habrá excepciones de pago.

Desde el gobierno municipal quieren terminar con las suspicacias, como las lanzadas en las últimas semanas por el concejal Miguel Saric, quien remarcó que “si el estacionamiento medido es manejado por el Municipio no será aplicado correctamente y fracasará”, asegurando: “hay amiguismo y clientelismo”.

Para eso, analizan las alternativas para que todos los automovilistas paguen el estacionamiento medido.

Esto se dará a través de controles rigurosos a cargos de los agentes que serán denominados, “controladores del estacionamiento medido”, que a su vez serán fiscalizados por supervisores que desde un centro de monitoreo sabrán dónde están ubicados y cuántas patentes ingresa cada uno de ellos en su equipo digital, en una suerte de seguimiento minuto a minuto.

 

Formas

Los controladores tendrán en su poder una especie de iPhone o mini tablero digital, en el que con sólo colocar la patente de los autos estacionados, el sistema les indicará si ese automovilista abonó la tarifa.

De esa manera, una vez que el auto esté detenido, el conductor tendrá un lapso, aun no establecido pero que se calcula será entre 10 o 15 minutos, para abonar.

En caso de que el controlador marque la patente de un rodado que no pagó, allí comienza a correr el tiempo de tolerancia para el automovilista.

Pero si pasado ese lapso el controlador vuelve a digitar la patente del auto y pasado el tiempo de tolerancia, no abonó el estacionamiento, automáticamente el agente labrará un acta premulta.

El controlador dejará un calco pegado en el parabrisas, el cual tendrá un número de serie. Con ese sticker o sólo el número, el automovilista podrá llegar hasta cualquier punto de pago o carga de estacionamiento y abonar en forma voluntaria esa premulta, para evitar un castigo económico mayor.

El precio de la premulta aún no está establecido, pero vale tener en cuenta que en La Plata, donde se utiliza este sistema, es de 50 pesos.

En tanto el sistema en forma automática realizará un ranking de reincidentes y al digitar una patente, avisará si ya tuvo multas previas que están impagas.

En ese caso el acarreo y el pago obligatorio de las multas ejecutadas por el Juez de Faltas será inminente.

 

Avisos 

No sólo a quienes infrinjan la ley se les colocará una faja indicándoles que su auto está en infracción, sino que los controladores también dejarán en los parabrisas, un aviso, en este caso de color verde, a quienes estén cumpliendo correctamente con el sistema.

 

Opinión

La necesidad tiene cara de estatización 

por Juan Manuel Morales

jm.morales@pilaradiario.com 

Festejo no volver a la década del 90 donde todo lo que el Estado podía hacer o controlar, era privatizado, por negociados o por la propia impericia de los dirigentes.

Pero no hay que perder de vista que este sistema de estacionamiento medido no será privatizado sólo por estatismo, sino que es un canal de recaudación más que importante y que le dará oxígeno a las arcas municipales, en estos tiempos difíciles en materia económica.

En ese sentido habrá que pedir que la rigurosidad, que está muy bien para que la medida se cumpla con equidad, también se dé en el control de la recaudación de este sistema.

Comentarios