El hijo de la presidenta Cristina Fernández, Máximo, seguiría internado en el Hospital Universitario Austral de Pilar al menos hasta el fin de semana. Según informaron ayer medios nacionales, el dirigente de La Cámpora deberá permanecer otras 72 horas hospitalizado para recuperarse de la artritis séptica por la que fue intervenido el lunes.
Máximo se encuentra alojado en una habitación del segundo piso, acompañado por su novia, Rocío García y los asesores de la Casa Rosada, que se instalaron en dos cuartos más para que Máximo Kirchner repose en completa intimidad.
“Esa parte del segundo piso es la única zona del hospital que se adapta a la seguridad y necesidades de privacidad exigidas por Presidencia”, confió una fuente del Austral reproducida por el diario La Nación.
La Presidenta, en tanto estuvo con su hijo el lunes, en tanto que ayer retomó su agenda habitual, con un acto en cadena nacional incluido.
Ayer no se conoció un nuevo parte médico que complementara el del lunes. Ese día, los médicos informaron que Máximo, de 36 años, fue sometido a una artroscopía en la rodilla derecha a raíz de un cuadro de “artritis séptica” y que luego de la operación “se encuentra estable y de buen ánimo”.
“Un estudio del líquido sinovial de la rodilla corroboró el diagnóstico. Días atrás, había padecido molestias abdominales producto de un cuadro de diverticulitis”, agregó el comunicado firmado por el director de la Unidad Médica Presidencial, Luis Buonomo, por el director médico del Hospital Austral, Eduardo Schnitzler, y por los doctores Carlos Autorino y Horacio Rivarola.
Como tratamiento, se le efectuó en el centro médico “un lavado articular artroscópico en quirófano, para resolver la infección con resultado exitoso”, aunque por el momento el paciente permanecerá internado con un esquema de antibióticos.
