Claudia Zakhem apunta a una oposición unida pensando en el 2013
Dijo que es la forma de recuperar terreno frente al gobierno. Y que más que la ideología, hay que saber “qué quiere la gente”. Criticó a los que “buscan protagonismo criticando a otros”.
Zakhem se quejó de que la oposición está disgregada y pidió menos personalismos.
Para la edil –que dejó la presidencia de la UCR local para asumir su banca, en diciembre último- esa es la manera de equiparar fuerzas con el oficialismo. “Nos duele cuando nos dicen que estamos 55% a 10%, pero es así. Si nos unimos, podría ser por lo menos un 35%”, sostuvo Zakhem, con la mira puesta en las elecciones del 2013.
Asimismo, manifestó que el horizonte de las alianzas no debe pasar tanto por la ideología de los futuros socios como por la capacidad de trabajar juntos “para mejorar lo que la gente necesita”.
Las apreciaciones de la radical surgieron un día después de que el socialista Miguel Gamboa rechazara la posibilidad de que el radicalismo se incorpore de manera orgánica al Frente Amplio Progresista (FAP), que postuló a Hermes Binner a la presidencia en el 2011.
De todos modos, Zakhem señaló que antes de definir las alianzas que vendrán, el radicalismo debe “mirar para adentro, hacer un examen de conciencia para saber dónde está parado y sostener esa ubicación en el tiempo”.
De otro modo, evaluó, “se corre el riesgo de repetir la película del año pasado, cuando estábamos bien con la Coalición Cívica y el socialismo hasta que después todo quedó en la nada”.
A juntar
El próximo 27 de enero, en Mar del Plata, los radicales comenzarán a desandar ese proceso de replanteo interno que reclamó Zakhem. No será una cuestión fácil de saldar, ya que las diferencias asoman abismales: mientras algunos sectores del partido apuntan a tender puentes con el FAP de Binner, otros miran con cariño al Pro, de Mauricio Macri.
“Si bien es cierto que hay un océano de diferencias entre la izquierda y la derecha, hay que preocuparse menos por eso y más por lo que necesita la gente: mejor salud y educación, más seguridad. Con esa base, pueden llevarse bien con derecha e izquierda”, sostuvo.
Zakhem puso como ejemplo la relación que construyeron radicales y denarvaístas durante la última campaña en Pilar, mucho más cercana que la evidenciada a nivel provincial. Incluso, dijo que esa relación de cercanía con el también concejal Diego Ranieli se mantiene a pesar de que dividieron el bloque apenas asumieron.
De todos modos, Zakhem puso como condición para el buen resultado de las alianzas que vienen que se permita participar del proceso de toma de decisiones “a los militantes, que son los que trabajan todos los días en la calle”.
“Tenemos que definir qué queremos como oposición. Disgregados no vamos a conseguir nada”, opinó.
Así, aunque sin nombrarlo, apuntó sus cañones contra el socialista Gamboa a raíz de su rechazo a la incorporación de la UCR al FAP.
“Si se empieza por las diferencias y los personalismos, se disgrega más a la oposición y en definitiva se perjudica a la gente”, opinó la radical. A su vez, consideró que, en ese caso, “se comete el error de buscar protagonismo desprestigiando a otros”. En la edición de ayer de El Diario, Gamboa se había referido al radicalismo como un partido “en vías de extinción”, más cercano a la “derecha recalcitrante” que las posiciones progresistas.
Así, opinó que el FAP debería aceptar la incorporación de militantes radicales que cambien de partido, pero no aliarse estructuralmente con la UCR.