Pitronaci insistió en que “Zúccaro no es kirchnerista”.
Tras las primarias del domingo último, quienes compitieron la interna del Frente para la Victoria toman diferentes posturas.
El ex precandidato ishiista, Fabián Pitronaci aseguró que reforzarán la búsqueda de votos al Gobierno nacional, pero que en Pilar no harán lo mismo con Humberto Zúccaro. Y remarcó que la gente que lo votó hará “lo que le diga el corazón”, pero que con sus militantes decidirán qué hacer en los próximos días.
En tanto, desde el espacio que lideró el ex precandidato César Ortega, el titular del Movimiento Evita, Juan Luna, remarcó: “todavía no lo analizamos, pero oficialmente si jugamos la interna, tenemos que acompañar a quien la ganó. Si no, hubiésemos hecho una colectora”.
Entre ambos ex precandidatos, suman 15.382 votos, dentro del FpV. Voluntades que el intendente aseguró buscará captar.
“Para nosotros la peor propuesta para Pilar es la de Zúccaro y no es una propuesta del peronismo kirchnerista”, lanzó Pitronaci. Al mismo tiempo, el delvisense enfatizó: “nuestra presencia obligó a Zúccaro a poner los pies dentro del plato y lo obligamos a jugar dentro del kirchnerismo y mandar a votar a Cristina, si no hubiese hecho lo que hizo en el 2009, que mandó a cortar boleta”.
“Oficialmente no vamos a apoyar a ningún candidato en Pilar”, aseguró Pitronaci.
Por otra parte, Luna que aseguró que habrá que esperar a conocer la postura de Ortega, remarcó que su meta es “lograr que en el distrito Cristina Fernández llegue al 60% de los votos” y subrayó: “los votos no son de nadie, lo que sí vamos a analizar bien es si haremos militancia para Zúccaro”.
Pelea duhaldista
En la tarde de ayer, durante la sesión ordinaria, se enfrentaron verbalmente los concejales duhaldistas Silvana Aguilar y Sixto Desanto.
La mujer, que encabezó la lista C en la interna que ganó Gustavo Trindade, acusó al compañero de banca del folclorista, de haber “patoteado y amenazado” a su hija durante los comicios del domingo último. El edil, en tanto, desmintió la acusación.
El presidente del Concejo, Marcelo Castillo, debió llamar a la calma en el recinto.
