Los datos dejan a Zúccaro cerca de otra reelección

El intendente rondó el 49% y tiene margen para seguir creciendo. El Frente Popular y la UDESO ponen la mira en el Concejo. Deben combatir el corte de boleta contra sus candidatos locales.

martes, 16 de agosto de 2011 · 00:00

 

En Pilar Zúccaro mostró la mejor cara de su elección con el 55,33% de los votos.

 

por Diego Schejtman

d.schejtman@hotmail.com

 

Con casi un 50% de los votos y una diferencia de 40 puntos con el que salió segundo, los números finales de la elección primaria del domingo, conocidos ayer, consolidaron el contundente triunfo del intendente Humberto Zúccaro.

Del otro lado, una oposición desdibujada se repartió la otra mitad del electorado entre sus trece representantes. Con porcentajes disímiles, cada uno de los candidatos recibió de las urnas el mensaje que guiará sus estrategias en los dos meses que quedan hasta las generales del 23 de octubre.

Zúccaro hizo pesar su diferencia en todas las localidades para reunir un total de 59.724 sufragios, el 49,16% del total de los votos positivos que se emitieron. Un resultado asombroso luego de 8 años consecutivos de mandato que, a la vista de los números, no operaron prácticamente ningún desgaste sobre la figura del intendente y su gestión.

Justamente la gestión ya concretada había sido la clave de una campaña sin promesas, basada exclusivamente en lo realizado. Una estrategia que resultó más que suficiente para dejar a Zúccaro en la puerta de su tercer mandato y ponerlo a pensar ya en una eventual nueva postulación en el 2015.

Pero, paso a paso, las elecciones de octubre aún forman parte del futuro y Zúccaro se propuso hasta entonces un nuevo desafío: convencer a la mayor cantidad posible de pilarenses que optaron por alguno de sus dos competidores en las primarias del domingo.

No es una cifra despreciable: entre Fabián Pitronaci y César Ortega suman 15.439 votos, un 12,7% del total general.

Es que la elección mostró también un porcentaje significativo de votantes kirchneristas que no acompañan a Zúccaro o, al menos, no lo tienen como primera opción. Así se desprende del 59,32 de los votos que obtuvo la presidenta Cristina Fernández y el 52,72 del gobernador Daniel Scioli.

De todos modos, la interna local también terminó con un resultado a pedir de Zúccaro, quien obtuvo el 80% de los votos contra el 10,4% de Pitronaci y el 10,1 de Ortega, que terminaron casi empatados y deberán seguir los acontecimientos de octubre desde afuera.

 

Desafíos

Un desafío particular le espera por delante a los candidatos de Unión para el Desarrollo Social (UDESO), que llevó a Moyra Ryan como postulante a la intendencia.

La candidata obtuvo un 8,72% de los votos que le permitió ubicarse segunda detrás de Zúccaro, de quien la separó un abismo de votos.

El resultado enciende una luz de alarma para el partido que hace sólo dos años se había alzado con el 32% de los votos locales. Ahora, de repetir la misma performance en octubre, no llagarán ni siquiera al piso mínimo para meter concejales.

Una campaña de bajísima intensidad, basada en la confianza ciega en el arrastre de Francisco De Narváez, fue una de las claves de la pobre elección. Es que, en este caso, la tijera le jugó una mala pasada.

Es que los números marcan un importante nivel de corte de boleta en perjuicio de la lista local. De Narváez obtuvo en Pilar 16.456 votos, contra 10.593 de Ryan. En convencer a esos 5.863 electores está la clave de lo queda de la campaña para UDESO.

Aunque con un resultado menor en votos, la gente del Compromiso Federal tiene de qué alegrarse. El 5,35% de César Linares –un joven nuevo en la política al que prácticamente no se vio en campaña- es un resultado sobresaliente. Su explicación deberá buscarse en la digna elección que hizo en Pilar Alberto Rodríguz Saá, con un 7,77%.

Con su interna entre tres precandidatos, el duhaldismo merece su propio análisis. El concejal Gustavo Trindade finalmente se consagró como el más votado del Frente popular, con el 4,91%, con 5.964 votos. Son casi 2 mil votos más que los obtenidos por Jorge Álvarez, quien obtuvo un 3,42%.

Si se suman los votos de la tercera contendiente, Silvana Aguilar, el Frente Popular se quedó en el distrito con el 10,87%, una proporción que lo ubica como segunda fuerza.

Habrá que ver si Trindade consigue retener en octubre los votos de sus dos competidores y logra sumar algunos más de los que optaron por Eduardo Duhalde para presidente, que en Pilar se alzó con el 14,29%, casi cuatro puntos por encima de sus tres precandidatos sumados.

Gabriel Lagomarsino, del Frente Amplio Progresista sumó 4.807 votos, un 4,91% que lo pone muy lejos de la carrera por el Concejo Deliberante de cara a octubre. De todos modos, no fue un resultado despreciable para una fuerza nueva cuyo candidato a presidente, Hermes Binner, era hasta hace poco casi un desconocido y que el domingo cosechó en Pilar 6.971 votos, el 5,32% del total.

La Coalición Cívica, con la concejal Marcela Campagnoli al tope de la lista, redondeó en las primarias su peor papel desde la creación del partido: los 3.706 votos le significaron un magro 3,05% que la deja fuera de la discusión para octubre y llevó a la candidata a formular una durísima autocrítica en misma noche del domingo, cuando calificó de “paupérrimo” y “vergonzoso” el resultado.

Con atenuante, puede decirse que a diferencia de la mayoría de los partidos, Campagnoli no perdió votos respecto a sus referentes nacionales. Al contrario, en Pilar le sacó 373 votos de diferencia a la lista presidencial de Elisa Carrió.

Mirta Ortega Sanz, del Nuevo Encuentro, consiguió un 2,53% que la deja en el escenario de octubre, aunque lejos de sus expectativas originales. Una diferencia con Carlos Cornejo, del Frente de Izquierda, que celebró el 1,94% que le permitió superar el corte.

Menos suerte tuvieron Ariel Pérez (Proyecto Sur) y Susana Huergo (MILES) quienes quedaron lejos del 1,5% que les permitiría prolongar durante dos meses más la campaña.

 

El blanco fue segundo

El voto en blanco volvió a ser protagonista en las primarias del domingo. Con una participación masiva de electores –rondó el 75%- más de 14 mil optaron por no votar en todas o alguna de las categorías en juego.

Así, el voto en blanco para intendente alcanzó el 11,45% de los votos, lo que lo convirtió en la segunda fuerza.

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