Zúccaro consiguió un resultado para festejar por partida doble

Ganó por cerca del 80% de los votos la interna del Frente para la Victoria. Y rondó el 50% en la general. La puja duhaldista fue para Gustavo Trindade. Moyra Ryan, del UDESO, fue segunda con el 10%.

lunes, 15 de agosto de 2011 · 00:00

 

Zúccaro habló cerca de la medianoche ante sus seguidores. Hubo llamados a seguir la campaña.

 

por Diego Schejtman

d.schejtman@pilaradiario.com

 

Anoche, al filo del nuevo día, el intendente Humberto Zúccaro festejó junto a sus seguidores un triunfo por partida doble: el que lo convirtió en vencedor de la primera interna partidaria que atravesó desde que llegó al poder, en el 2003, y que, a la vez, lo puso a las puertas de un nuevo mandato, el tercero, al frente del Municipio.

Es que el resultado que anoche se conocía a cuentagotas como producto de un escrutinio de lentitud exasperante, lo pone en una situación inmejorable para enfrentar las elecciones generales que se disputarán dentro de dos meses, el próximo 23 de octubre.

A la medianoche de ayer, con apenas un 17,78% de las mesas escrutadas, Zúccaro aparecía al tope de los resultados con un 48% de los votos locales para intendente.

Lo seguía la candidata de la Unión para el Desarrollo Social, Moyra Ryan. La representante local de la alianza que llevó a Ricardo Alfonsín como candidato a presidente y a Francisco De Narváez como gobernador, se alzaba con el 10% de los sufragios.

En el tercero y cuarto lugar se ubicaron, muy cerca uno del otro, los dos contendientes internos de Zúccaro: Fabián Pitronaci y César Ortega. El primero consiguió un 6,2% de los votos, mientras que el segundo arañó el 6%.

La sumatoria de esos votos del Frente para la Victoria ubicaron a la presidenta Cristina Fernández en Pilar algo por encima de los votos que consiguió Zúccaro, en torno al 55%.

El representante de Alberto Rodríguez Saá, Horacio Linares, cosechó el 5,5%. Fue apenas por encima del 5,3 que reunía el duhaldista Gustavo Trindade quien, tras un escrutinio angustioso, aventajaba por algo más de un punto a Jorge Álvarez (4%) y por más de dos a Silvana Aguilar (3,2%), sus adversarios internos.

Aunque si se sumaran los votos de sus tres precandidatos, el duhaldismo sería la segunda fuerza con el 12,5%. Pero a nivel individual ese dato no aparece tan claro, lo que obligará al flamante candidato –todo hace pensar que será Trindade- a trabajar y mucho de cara a octubre.

El Frente Amplio Progresista, que postuló a la intendencia a Gabriel Lagomarsino, consiguió el 5,2 de los sufragios.

Lo siguió Marcela Campagnoli, de la Coalición Cívica ARI, con el 3,3.

El Nuevo Encvuentro, que postula a Martín Sabatella como candidato a gobernador en la única colectora cristinista que se presentó como oferta rondaba anoche, con los datos parciales, el 2,6.

El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), consiguió en Pilar el “milagro” que su candidato a presidente, Jorge Altamira, logró a nivel nacional. Ambas boletas perforaron el piso del 1,5% de los votos exigidos para poder participar en octubre. En Pilar, la lista que encabezó Carlos Cornejo, rondaba anoche un 2% de los votos.

No tenían la misma alegría en los locales de Proyecto Sur y Miles, donde los candidatos Ariel Pérez y Susana Huergo no estaban alcanzando el piso. De confirmarse esos datos, la carrera de ambos hacia las elecciones de octubre habrá quedado truncada.

 

Tardanza

El signo de la elección de ayer fueron las demoras. Las larguísimas colas en todas las escuelas fueron una postal repetida que generó quejas y algunas tensiones en todo el distrito.

Con un promedio superior a la hora de espera para poder emitir el sufragio, hubo casos extremos en los que la amansadora superó las tres horas.

La situación mereció consideraciones de la mayoría de los candidatos, incluso del intendente Humberto Zúccaro, quien opinó que la situación fue “una falta de respeto a los votantes” y solicitó atención a las autoridades responsables de la organización de los comicios de octubre para evitar que se repita.

De todos modos, resulta difícil que la situación se modifique sustancialmente, ya que los padrones están confeccionados y los dos meses que quedan para la general no resultarían suficientes para modificarlos.

La demora fue también el signo de la noche. Hacía bastante más de tres horas que había terminado la jornada de votación cuando las pantallas gigantes del búnker zuccarista de Tucumán y Belgrano mostraron los primeros resultados oficiales: 3 mesas de extranjeros.

Ya después de la medianoche los datos apenas reunían el 17,78% de las mesas totales, un porcentaje suficiente para marcar una tendencia firme, pero no para dar cuenta cabal de un escenario complejo.

 

Miradas

Recién hoy, con los números más cercanos a los definitivos, llegará la hora de los análisis más finos, en los que cada fuerza podrá saber con exactitud dónde está parada.

Algunas, sin embargo, anoche comenzaron a ensayar una dura autocrítica, como Campagnoli, de la Coalición Cívica, que calificó su propio resultado de “vergonzoso”. “Lo nuestro fue paupérrimo y evidentemente a la gente le gusta cómo está Pilar”, evaluó Campagnoli en la madrugada de ayer (ver página 6).

El duhaldista Gustavo Trindade, ganador de la interna del Frente Popular, eligió culpar al oficialismo por su baja performance electoral, denunciando desde robo de boletas hasta la lisa y llana “compra de fiscales”. Por esas maniobras acusó al oficialismo, al que calificó como una “organización cuasimafiosa”, etiqueta que Zúccaro se encargó de responder con dureza en su discurso triunfal, con recomendación incluida para que Trindade “vuelva a agarrar la guitarra” (ver aparte).

Los festejos también se demoraron. Eran más de las 23.30 cuando Zúccaro subió a la tarima sobre la que le habló a los militantes que desafiaban a fuerza de cánticos y bombos el viento helado que, finalmente, le había ganado la pulseada al día primaveral que acompañó las primarias.

Los fuegos artificiales cayendo en cascada sobre la esquina de Belgrano y Tucumán y los miles de papelitos tapizando la calzada dejaron testimonio de que la alegría, anoche, tuvo la marca de la Z.

Hoy, con los números definidos, no habrá sin embargo nada terminado. Por el contrario, la marcha hacia octubre recién está comenzando. 

 

Los festejos del zuccarismo

Un discurso dedicado para la oposición

Eran más de las 23.30 cuando el intendente Humberto Zúccaro, de infaltable camisa y campera rojas, salió del búnker de Tucumán y Belgrano, donde había seguido el lento escrutinio.

Ovacionado por sus seguidores, subió a la tarima que estaba armada desde temprano, esperando un discurso que ya vaticinaban ganador.

No sorprendieron los agradecimientos de Zúccaro a sus militantes ni a su familia, habituales en cada elección. Tampoco las alusiones a la memoria de su hermana Gladys.

Lo que sí llamó poderosamente la atención fueron sus alusiones a la oposición que abundaron en el discurso. Tanto para los que merecieron felicitaciones como para quienes fueron destinatarios de una dura diatriba. 

Entre los primeros, Zúccaro mencionó al kirchnerista César Ortega, los duhaldistas Jorge Álvarez y Silvana Aguilar; Moyra Ryan, Diego Ranieli y Claudia Zakhmen, del UDESO, y al joven Horacio Linares, de Comspromiso Federal.

A todos los saludó por el respeto con que encararon la elección y, en algunos casos, le auguró un futuro promisorio en la política.

Pero el que se llevó la mayor parte del discurso fue el ganador de la interna duhaldista, Gustavo Trindade, “que atacó mediáticamente a mi familia. Cuando atacás a una familia perdés todos los valores de la vida”, afirmó.

“Dijo que somos una organización cuasi mafiosa”, continuó y agregó: “decir que somos mafiosos cuando en dos años llegó al 6% del electorado es vergonzoso”

“La soberbia es mala consejera”, insistió y disparó: “a ese dirigente le digo de corazón: va a tener que volver a agarrar la guitarra”.

En este sentido, anticipó que “la paliza que se comió hoy es la primera de su vida”. “El 23 de octubre va a ser doble paliza”.

 

Campaña

Hablándole a su gente, los instó “a no bajar los brazos” hasta el 23 de octubre. “Yo no quiero vagos –concluyó- quiero personas que trabajen de una manera diferente”.

Así, sostuvo que retomará la campaña el lunes de la semana que viene, tras los festejos por el día del niño del próximo domingo.

“Quedan dos meses fuertes y no hay que achancharse. No podemos dejar a nadie afuera. Tenemos que recuperar a miles de pilarenses que apoyan al proyecto nacional y popular”, instó, ya con la brújula señalando a octubre.

Por ahora, encendió los festejos de su gente a la que le habilitó el permiso para “disfrutar de este día, porque se lo ganaron”, aunque sin dejar de recordar que al día siguiente –es decir, un puñado de horas más tarde- el trabajo esperaba nuevamente.

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