El nuevo barrio. La gente recibió las viviendas en un acto emotivo.
En su silla de ruedas a causa de una lesión medular que desde hace 11 años le provocó una discapacidad motriz, Claudia González, recibió su casa y además fue una de las elegidas para dialogar con la presidenta Cristina Fernández a través de una videoconferencia.
Minutos antes, en diálogo con El Diario, la mujer contó: “tener mi propia vivienda es un sueño que era imposible por mi condición y no poder encontrar un trabajo y solicitar un préstamo, y ya es realidad”.
Claudia contó que cuenta con ansias los días para poder mudarse y aseguró que pasó por mucho nerviosismo hasta el momento en que le dijeron que su vivienda se la entregarían por adjudicación directa.
“La verdad que no pensé que también harían casas preparadas para personas que estamos en sillas de ruedas”, remarcó con lágrimas en los ojos: “no tener que pensar donde iré con mi hija y mi mamá y saber que no deberé adaptarme a la casa, sino que está pensada para mí, es algo inexplicable, estoy muy contenta”, explicó Claudia, que al mismo tiempo, contó que está viviendo en una casa prestada en Villa Astolfi.
La mujer contó que el número de vivienda que le tocó, es igual a la terminación de su documento, 994: “desde ahora será mi número de suerte”, lanzó.
La mujer que es licenciada en Comunicación y actualmente trabaja como administrativa en el Centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, se preparaba para dialogar con la Presidenta: “le voy a agradecer, porque la verdad que pienso que realmente puedo tocar la política”.
Por su parte, otra beneficiaria que saludó a Cristina, fue Viviana Galarza, la mujer con tres hijos, casi no pudo contener la emoción y al borde de las lágrimas le dijo a la mandataria.
“Por fin mis hijos van a tener una habitación propia, porque sólo podíamos alquilar una casa con una pieza donde dormíamos todos juntos”.
Al mismo tiempo, señaló: “esta es una posibilidad única y estamos muy agradecidos porque era algo inalcanzable para nosotros”.
