Secretos en Renión

20 de febrero de 2011 - 00:00

 

Largaron

Y llegó el primer elemento de cotillón de esta campaña 2011. El adelantado fue Gustavo Trindade. Ayer, durante el acto y caminata por el centro que compartió con Felipe Solá, se vieron a algunos seguidores del concejal con una gorra, claro está con el nombre del candidato. Como se ve, ya hizo punta y seguramente serán muchos los que se anoten en esta carrera de merchandising

 

 

Para que nada se escape

Etapa de cambios en el área de Prensa municipal. Los muchachos dejaron atrás la vieja TV de 29 pulgadas. Ahora, de una de las paredes de la dependencia cuelga un flamante LCD de 32. El aparato que retiraron lo donaron al Hospital Sanguinetti mientras que otra TV de 14 pulgadas fue a parar al Meisner. 

 

No pierde las mañas

Un concejal mostró esta semana sus dotes de galán. Mientras dialogaba con un vecino, no resistió la tentación e interrumpió la charla para darse vuelta y observar lo bien que se iba una señora que acababa de pasar a sus espaldas. Hay que decir que de sus labios no salieron groserías, pero tampoco versos ni siquiera dignos de ser mencionados en esta sección.

 

Revisionismo

Concejal anda investigando un caso un tanto vergonzoso con el cual pudo haber estado involucrado otro edil. Dice estar harto de tener diferencias que a veces exceden el simple terreno de las ideas. Sabe que dicho episodio ocurrió en los 90 y que trascendió en todos los medios nacionales. Pide recortes, datos, fechas. Dice que cualquier referencia será bien recompensada. Para qué las necesitará.

 

Marche una Pagoda

Si por cada vez que al titular de Suteba Pilar le preguntan si este año van a empezar las clases le pagaran 10 pesos, el hombre estaría cerca de convertirse en millonario. Es por eso que esta semana, en una entrevista radial, le preguntaron si ya está cerca del Mercedes Benz. El sindicalista no le escapó a la broma y lanzó: “Es más fácil que este año empiecen las clases como corresponde (pese a la puja salarial algo atascada) que yo esté cerca de comprame un Mercedes Benz.

 

Trasnochados

Nuestra ciudad cambia a pasos vertiginosos cada día y con ellos se van perdiendo algunas costumbres. Otras, sin embargo, resisten los embates y perduran, aunque sean otros sus protagonistas. Esta semana se vio a un encumbrado político local y otro de trascendencia nacional tomando unos copetines en un bar céntrico. Algunos memoriosos evocaron a un personaje vernáculo de nuestra política que hizo de esa costumbre casi un ADN de su forma de hacer política.

 

 

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